Neuquén puso en marcha su primera planta de producción de pellets de madera, una fábrica instalada en el aserradero de la Corporación Forestal Neuquina (Corfone), en Junín de los Andes. La inauguración se realizó este martes 3 de noviembre y fue encabezada por el gobernador Rolando Figueroa.
La instalación demandó una inversión de aproximadamente 3,8 millones de dólares y permitirá transformar los descartes de la industria maderera en combustible para calefacción. Según los datos oficiales, tendrá capacidad para producir dos toneladas por hora y alrededor de 6.000 toneladas anuales.
La nueva planta utilizará aserrín, viruta y cantoneras provenientes de los aserraderos de Corfone en Abra Ancha y el Parque Industrial de Junín de los Andes. De esta manera, materiales que antes eran considerados residuos podrán incorporarse a un proceso industrial que genera valor agregado y amplía las alternativas energéticas de la provincia.
Durante el acto participaron, entre otros funcionarios, los ministros Lucas Castelli, Tanya Bertoldi y Josefina Codermatz; la secretaria de Desarrollo Humano, Miriam Abojer; el presidente de GyP, Guillermo Savasta; y el intendente de Junín de los Andes, Luis Madueño.
Cómo funciona la primera planta de pellets de Neuquén
La fábrica fue equipada con tecnología de origen italiano y permitirá aprovechar los subproductos que quedan después del procesamiento de la madera. Estos materiales se utilizan como materia prima para elaborar pellets, pequeños cilindros compactados de biomasa que pueden emplearse como combustible en equipos de calefacción compatibles.
La capacidad instalada es de dos toneladas por hora, con una producción estimada de aproximadamente 6.000 toneladas por año. El volumen dependerá del funcionamiento efectivo de la planta y de la disponibilidad de materia prima.
La iniciativa permitirá aprovechar descartes de dos establecimientos forestales de Corfone: el aserradero de Abra Ancha y el ubicado en el Parque Industrial de Junín de los Andes.
Una inversión de 3,8 millones de dólares para Corfone
La incorporación de maquinaria y tecnología demandó una inversión cercana a los 3,8 millones de dólares. El financiamiento se concretó mediante un esquema de leasing entre la empresa estatal Gas y Petróleo del Neuquén (GyP) y el proyecto impulsado por Corfone.
La puesta en funcionamiento también representa la apertura de una nueva unidad de negocio para la Corporación Forestal Neuquina, que comenzó a analizar alternativas comerciales para colocar la producción de pellets.
Durante el acto, el presidente de Corfone, Jorge Lara, destacó el trabajo de los empleados que participaron en la construcción de la fábrica y señaló que la iniciativa permitirá aprovechar prácticamente la totalidad de los recursos provenientes de los árboles procesados.
En ese sentido, sostuvo que el circuito productivo se completa al convertir los restos de madera en materia prima para elaborar nuevos productos destinados a las necesidades de Neuquén.
Qué impacto puede tener en la calefacción de los hogares
Uno de los objetivos de la planta es ampliar las alternativas de calefacción, especialmente en localidades y sectores que todavía no cuentan con acceso a la red de gas natural.
Los pellets de madera constituyen un combustible de biomasa que puede utilizarse en estufas y calderas diseñadas para ese sistema. Su aprovechamiento requiere equipos compatibles y una cadena de distribución que permita abastecer a los usuarios.
La producción local podría abrir nuevas posibilidades para hogares, instituciones y establecimientos que necesiten alternativas energéticas. Sin embargo, su alcance dependerá de los precios de comercialización, la disponibilidad del producto y el costo de los equipos necesarios para utilizarlo.
La iniciativa se complementa con las obras de ampliación de redes de gas que lleva adelante el Gobierno provincial en distintas localidades neuquinas.
El aprovechamiento de residuos forestales y la prevención de incendios
La planta también incorpora una dimensión ambiental y productiva. Al utilizar aserrín, viruta y otros descartes de madera, permite reducir la cantidad de materiales que quedan acumulados como consecuencia de la actividad forestal.
Durante la inauguración, Rolando Figueroa destacó la importancia de aprovechar esos recursos y vinculó su utilización con la prevención de incendios forestales.
El gobernador sostuvo que los descartes de los bosques podían representar un riesgo cuando quedaban acumulados y remarcó que la nueva fábrica permite darles un destino productivo.
Además de generar combustible, el proyecto busca fortalecer el agregado de valor en origen: los residuos de una actividad industrial se convierten en insumos para otra, dentro de la misma provincia.