El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, anunció que decretará una emergencia meteorológica por seis meses, en respuesta a las lluvias intensas y a los problemas que generan en distintas localidades. El mandatario realizó las declaraciones durante las primeras horas de este sábado 24 de octubre, al referirse al fenómeno de El Niño, la crecida del río Neuquén y la necesidad de reforzar la prevención.
Figueroa explicó que los equipos provinciales recorren las zonas afectadas y estudian el comportamiento de las precipitaciones, que describió como muy abundantes y difíciles de anticipar. Según sostuvo, el volumen de agua supera la capacidad de respuesta de parte de la infraestructura existente y obliga a priorizar la asistencia a la población.
El gobernador también planteó la necesidad de avanzar con obras hídricas de mayor escala, entre ellas una represa sobre el río Neuquén. En paralelo, detalló el plan de inversiones previsto para 2027 en educación, salud y seguridad, en un escenario de crecimiento demográfico que aumenta la demanda de servicios públicos.
Neuquén declarará una emergencia meteorológica por seis meses
Figueroa afirmó que las precipitaciones están provocando situaciones extraordinarias en sectores de la provincia. Como ejemplo, mencionó cañadones que, según indicó, llevaban alrededor de 70 años sin recibir semejante cantidad de agua.
Es un fenómeno muy complejo y no hay estructura que soporte las abundantes precipitaciones que produce", señaló el mandatario al explicar las dificultades para responder a estos episodios.
Frente a ese panorama, el Gobierno provincial conformó un comité de trabajo orientado a coordinar las acciones de prevención y asistencia. La emergencia meteorológica anunciada apunta a reforzar la capacidad de respuesta ante las consecuencias del temporal.
El gobernador aclaró que la Provincia ya destina importantes recursos a obras pluviales y aluvionales, destinadas a mejorar el escurrimiento del agua y reducir los daños que provocan las lluvias intensas.
La declaración de la emergencia fue anunciada como una medida futura: al momento de las declaraciones, Figueroa dijo que el decreto se iba a emitir. Para conocer su alcance concreto será necesario verificar el texto oficial, las facultades que habilitará y las áreas que estarán comprendidas.
La crecida del río Neuquén reabre el debate por una nueva represa
Otro de los puntos abordados por el gobernador fue el aumento del caudal del río Neuquén y las limitaciones para regular sus crecidas.
Necesitamos una represa de una envergadura importante sobre el río Neuquén", afirmó Figueroa. Sin embargo, advirtió que se trata de una obra costosa y que requiere tiempo de planificación y ejecución.
El mandatario recordó que hace dos décadas que no se construye una represa en el país y puso el foco en la necesidad de pensar soluciones de largo plazo para una cuenca expuesta a episodios de precipitaciones intensas.
La discusión sobre una nueva infraestructura de regulación hídrica se suma a las medidas de prevención inmediatas. La evolución de los caudales, las condiciones de los embalses y la continuidad de las lluvias son variables centrales para evaluar el riesgo en las zonas ribereñas.
La situación también exige coordinación con la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC), organismo que monitorea los ríos Neuquén y Limay y participa en la regulación de los escurrimientos.
Inversión, como respuesta a las inclemencias del tiempo
Figueroa sostuvo que su administración recibió una deuda de infraestructura estimada en US$4.000 millones y que ya ejecutó inversiones por poco más de US$2.000 millones.
Para 2027, anticipó una inversión de US$1.800 millones en obra pública, con la intención de reducir el déficit acumulado y atender las necesidades de una provincia que continúa recibiendo nuevos habitantes.
Las cifras expuestas por el gobernador apuntan a mostrar la magnitud del desafío: además de responder a las emergencias, Neuquén debe ampliar su infraestructura para acompañar el crecimiento poblacional y económico.
El mandatario planteó que, una vez encaminadas las principales obras, el objetivo será planificar las necesidades futuras de las ciudades y las localidades del interior.
Educación: prevén construir cerca de 150 aulas por año
El crecimiento de la población es uno de los factores que, según Figueroa, presiona sobre el sistema educativo provincial.
El gobernador afirmó que en 2027 ingresará a las escuelas una cantidad de niños neuquinos equivalente a la de los hijos de personas que migraron a la provincia durante 2026. En ese contexto, estimó que será necesario construir cerca de 150 aulas por año para responder a la demanda vinculada con la migración.
Además, señaló que la Provincia está construyendo 100.000 metros cuadrados de edificios escolares y aseguró que el objetivo es eliminar las 700 aulas tráiler que recibió al inicio de la gestión.
La expansión de la infraestructura educativa es uno de los principales desafíos asociados al crecimiento de Neuquén. La evolución de la matrícula, la distribución territorial de los nuevos habitantes y los plazos de finalización de las obras serán determinantes para saber si las inversiones alcanzan para cubrir la demanda.
Salud y seguridad, entre las prioridades de inversión
El gobernador aseguró que el esfuerzo presupuestario también alcanza al sistema sanitario, con hospitales en construcción y obras orientadas a ampliar la capacidad de atención.
En seguridad, informó que la Provincia está ejecutando infraestructura penitenciaria con capacidad proyectada para 1.000 personas privadas de la libertad. Vinculó la necesidad de ampliar ese sistema con el avance de las causas judiciales por narcotráfico.
Según las cifras que difundió, ya fueron juzgadas 200 personas por delitos vinculados con esa actividad y en Neuquén se juzga a un narcotraficante cada tres días.
Figueroa también anticipó mejoras en las 73 comisarías de la provincia, con el objetivo de aliviar la situación de las dependencias que actualmente se encuentran colapsadas y mejorar sus condiciones edilicias.
La inversión en hospitales, escuelas, cárceles y comisarías forma parte del plan de infraestructura que el Ejecutivo busca sostener durante 2027.
El crecimiento de Neuquén plantea nuevos desafíos
Figueroa vinculó las obras anunciadas con el crecimiento económico y demográfico de la provincia. Sostuvo que el desafío de su gestión es acompañar ese proceso con infraestructura, servicios y capacidad estatal para responder a las nuevas demandas.
El temporal, sin embargo, expone una urgencia inmediata: mejorar la prevención y la respuesta ante precipitaciones intensas, mientras se desarrollan obras que requieren mayores plazos.
La emergencia meteorológica anunciada por seis meses será un instrumento central para seguir esa estrategia, aunque sus alcances concretos dependerán del decreto que formalice la medida.
Por ahora, el anuncio abre dos líneas de trabajo: atender las consecuencias de las lluvias y avanzar con una planificación hídrica y de infraestructura que permita responder a las necesidades futuras de Neuquén.