Este martes 27 de octubre se realizó la apertura de sobres en Casa de Gobierno y marcó un nuevo avance para una obra largamente reclamada por quienes utilizan diariamente estos accesos de la ciudad de San Martín de los Andes.
El proyecto contempla la pavimentación de aproximadamente 4,5 kilómetros entre ambos callejones, de Gingins y Torres. Según lo previsto, 2,8 kilómetros corresponden al callejón de Gingins, mientras que otros 1,6 kilómetros serán ejecutados en el callejón de Torres, donde además se construirá una bicisenda pavimentada.
La iniciativa busca mejorar las condiciones de transitabilidad en una zona que ha experimentado un importante crecimiento urbano en los últimos años y donde el tránsito vehicular aumentó de manera sostenida.
Más que asfalto
Además de la pavimentación, el proyecto incluye una serie de obras complementarias destinadas a mejorar el drenaje y la seguridad vial.
Entre los trabajos previstos figuran la construcción de cunetas, alcantarillas y sistemas pluviales para evitar problemas durante las lluvias. También se ejecutará una intervención específica en el cruce del arroyo Calbuco, uno de los puntos que requiere una solución técnica particular dentro del trazado.
A esto se sumará la futura construcción de dos rotondas sobre la Ruta Nacional 40, obras que serán licitadas por separado en una próxima etapa.
Tres ofertas para quedarse con la obra
Durante el acto de apertura se conocieron las propuestas presentadas por las empresas interesadas en ejecutar los trabajos.
Las ofertas correspondieron a las uniones transitorias de empresas Pose-Briales y Cecosa-BASA, además de la firma Edificios Comahue SRL.
Ahora comenzará el proceso de evaluación técnica y económica para determinar cuál de las propuestas cumple con los requisitos establecidos en la licitación.
Un año de trabajos
La obra cuenta con un presupuesto oficial superior a los 7.000 millones de pesos y un plazo de ejecución estimado en 365 días corridos.
De concretarse según los tiempos previstos, los trabajos permitirán transformar dos de los principales accesos de la ciudad, mejorando la conectividad, reduciendo el polvo en suspensión y brindando mayor seguridad tanto para automovilistas como para ciclistas y peatones.