En Buenos Aires, Ca7riel y Paco Amoroso ofrecieron la primera de dos funciones en el Movistar Arena, donde el público fue testigo de un espectáculo que va más allá de la música, integrando una puesta en escena que simula una clínica de recuperación y culmina en una discoteca vibrante.
Antes de que comenzara el recital, una ambientación particular marcó la espera: mientras el público se acomodaba, dos pantallas mostraban frases inspiradoras de figuras como Jennifer Aniston, Elon Musk y Osho, con mensajes sobre la mente, el cuerpo y la innovación. Entre ellas destacaban citas como “El amor es la meta, la vida es el viaje” y “Muévete rápido y rompe cosas”, esta última atribuida a Mark Zuckerberg.
La salida del nuevo álbum 'Free Spirits' a finales del año pasado, seguida de una postergación de su lanzamiento, permitió que el proyecto se nutriera de la experiencia personal de ambos artistas, quienes atravesaron un período de estrés y recuperación que se refleja en la temática del show.
Desde el concepto hasta la estética pasando por el estilo musical
El escenario se transformó en una clínica de rehabilitación, con sillones-camillas para Ca7riel y Paco, enfermeros y enfermeras ficticios, músicos vestidos acorde y una troupe de figurantes que representaban a pacientes del Free Spirit Wellness Center. Esta ambientación marcó el hilo conductor del recital, donde la música y la actuación se entrelazaron para contar esta historia de recuperación y renacimiento.
En medio del espectáculo, una figura que encarnaba a la jefa de enfermería se comunicaba con los artistas a través de tecnología avanzada, interpretando el avatar de Sting, quien hizo referencia a la clínica donde ambos artistas buscaron ayuda.
Las primeras canciones del álbum, como “Nada Nuevo” y “AyAyAy”, fueron recibidas con entusiasmo, mientras que el público entonaba con fuerza temas como “Diosa”. El recinto alcanzó su máxima capacidad, con el campo repleto de fanáticos entregados.
Durante el show, elementos médicos como cables para electrocardiograma y bolsas de suero se incorporaron a la escenografía, acompañando la dinámica que mostraba en tiempo real los signos vitales de Ca7riel y Paco en las pantallas ubicadas en el escenario.
En el segundo bloque, más intenso y visceral, Ca7riel tomó la guitarra en “Hasta Jesús tuvo un mal día”, impulsando a la banda a un nivel superior. Canciones como “Vida loca” y “Goo Goo Ga Ga” introdujeron ritmos variados, desde la rumba hasta la bossa nova, mientras que el público interactuaba arrojando prendas con las caras de los artistas.
El tema “Impostor” destacó por su complejidad musical, con transiciones que recorrieron el jazz setentero, la fusión de los ochenta y el walking bass, mientras Ca7riel ejecutaba un solo de guitarra con scat, demostrando la calidad y versatilidad de la banda.
Más adelante, los artistas realizaron una caminata entre las gradas, acompañados por los figurantes vestidos con batas, algunos de los cuales eran celebridades y músicos reconocidos. En esta escena se vivieron momentos afectuosos, como el beso que Ca7riel le dio a la cantante Chita y el saludo amistoso de Esmeralda Mitre a Paco.
El repertorio continuó con “Mi mejor amigo”, que abrió paso a éxitos como “Dumbai” y “Baby Gangsta”. Paco Amoroso marcó el ritmo con parlamentos largos, mientras Ca7riel amplificaba la energía con su presencia escénica, especialmente en temas como “A mi no”.
El cierre del recital se transformó en una auténtica discoteca, con luces rojas, efectos láser y una fiesta que involucró a la multitud de figurantes entre famosos, influencers y músicos. El desenfreno escénico mantuvo la esencia irreverente y viral de Ca7riel y Paco, con momentos de humor escatológico que encendieron al público en una celebración caótica pero perfectamente orquestada.