Preparar una pasta cremosa de pollo con vegetales, puede ser una solución práctica cuando se busca hacer una comida completa y sin complicaciones. Esta receta combina ingredientes sencillos con un proceso que permite obtener un resultado equilibrado y lleno de sabor.
La clave está en respetar cada etapa, desde el corte uniforme del pollo hasta la cocción adecuada de la pasta. Estos detalles aseguran una textura agradable y una integración armoniosa entre la proteína, los vegetales y la salsa.
Además, el brócoli y el maíz dulce, aportan un increíble contraste tanto en color como en sabor, mientras que la crema y el queso parmesano dan el cierre con una consistencia suave y envolvente.
El primer paso consiste en preparar todos los ingredientes antes de iniciar la cocción. Cortar el ajo finamente y la cebolla en cubos pequeños, permite que se integren mejor en la base del plato.
El pollo debe ir en cuadros del mismo tamaño pata lograr una cocción uniforme. El brócoli se corta en piezas pequeñas para equilibrar su presencia dentro de la pasta sin dominar el conjunto.
Ingredientes
3 ajos
1 cebolla mediana
1 brócoli pequeño
1 pechuga de pollo
Sal y pimienta
Pimentón dulce
Aceite (girasol u oliva)
Manteca
1 taza de maíz dulce
1 taza de fideos (tirabuzón, codito o spaghetti si se prefiere.
Agua
1 hoja de laurel
1 taza de crema de leche
150 gr de queso parmesano
El pollo se sazona con sal y pimienta, pimentón dulce y un chorrito de aceite. Luego se cocina en una sartén caliente en tandas para lograr un dorado adecuado sin que suelte demasiado líquido. Reservar.
En paralelo se cuece la pasta en agua hirviendo con sal y una hoja de laurel respetando el tiempo indicado. Esto garantiza que quede en su punto justo antes de integrarse a la salsa.
En la misma sartén que se doró el pollo se derrite la manteca para sofreír el ajo y la cebolla hasta que estén ligeramente dorados y transparentes. Este paso es el que permite crear una base aromática que sostiene toda la preparación.
Después se añade el maíz dulce y el pollo reservado para que se integren antes de incorporar el brócoli y la crema de leche. La mezcla se cocina a fuego medio-bajo hasta que espese ligeramente.
Finalmente se agrega la pasta cocida mezclando bien para que absorba la salsa.
El toque final lo da el queso parmesano que aporta una textura cremosa característica.