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Polenta con tuco: el plato perfecto para hacerle frente al frío

Una comida casera con historia, que reúne a la familia y protege de las bajas temperaturas que llegaron para quedarse.

Miércoles, 13 de mayo de 2026 a las 01:20
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Sabor casero para compartir en familia.

Una olla de polenta con tuco, es sinónimo de abrigo en cualquier mesa familiar argentina. El aroma del tuco casero, la textura cremosa y el toque de queso gratinado, evocan almuerzos cálidos y sabrosos. Cuando la cuchara se hunde en ese plato humeante, sentimos que no solo estamos alimentando el cuerpo, el alma también.
Este plato suele aparecer cuando el invierno aprieta o cuando hay que hacer rendir la comida para muchos. Su origen se remonta a las casas de los inmigrantes italianos y no tardó en transformarse en una de las recetas más populares de nuestro país. Hoy, la polenta con tuco es un clásico de días lluviosos, mesas largas y ganas de compartir en familia o con amigos.
Esta receta se compone de una base de harina de maíz cocida en agua y caldo, o leche, cubierta con una salsa roja espesa de carne picada, tomate y verduras, se espolvorea con bastante queso rallado que se funde con el calor. Se sirve bien caliente y se tiene siempre a mano un rico pan para mojar.

El plato caliente que conquista cada invierno.

Ingredientes (para la polenta)
1 taza de polenta instantánea
2 tazas de agua caliente (o leche)
1 taza de caldo de verdura (si es casero, mejor)
1 cda de manteca o aceite
1 cda de queso rallado
Sal a gusto

La receta infalible de los días de invierno.

Ingredientes (para la salsa)
1 cebolla mediana
2 tomates (naturales o en lata)
250 grs de carne picada
1 morrón 
1 zanahoria 
1 ramita de perejil o cebollita de verdeo
Sal y especias a gusto, pimienta, orégano)

Picar la cebolla, el morrón y la zanahoria. Rehogar todo en una sartén durante 5 minutos hasta que esté blando.
Agregar la carne picada y cocinar durante 10 minutos rompiendo los grumos con cuchara de madera, hasta que la carne cambie su color.
Agregarle los tomates cortados en cubos y el perejil picado. Condimentar con sal, pimienta y orégano. Cocinar a fuego bajo 10 o 15 minutos, hasta que la salsa se espese.

Para la polenta, hervir el agua o la leche en una olla, agregar la polenta en forma de lluvia, revolviendo siempre para evitar grumos.
Cocinar a fuego medio durante 1 minuto, revolviendo para que no se pegue, hasta que se espese.
Apagar el fuego, agregar la manteca y el queso rallado, mezclar bien.
Servir la polenta bien caliente en cazuelas o platos individuales, cubrir con la salsa y espolvorear con más queso.
 

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