El sabor de una infancia argentina, es abrir la heladera y encontrar esas bolitas dulces, que mezclan lo casero con lo saludable.
Este bocado se hizo popular en los últimos años, sobre todo como opción exprés para chicos y grandes.
Suele prepararse como una colación energética para llevar al colegio, al club o para compartir en reuniones familiares.
Lo bueno es que no requiere horno ni técnicas complejas y hasta los más pequeños pueden dar sus primeros pasos en la cocina y lucirse a la hora de la merienda.
La receta de estas bolitas dulces, sin cocción, es hacerlas con banana pisada, avena arrollada y según el gusto, cacao, dulce de leche o coco rallado.
Se mezclan todos los ingredientes y se arman bolitas que se enfrían en la heladera antes de servir.
Pueden rebozarse con coco, cacao o avena extra.