Apenas se conoció la condena de 18 años de prisión por el asesinato de Maximiliano Gallardo, el principal responsable del crimen realizó una publicación en redes sociales desde la cárcel donde permanece detenido desde hace casi dos años. El mensaje, interpretado como una burla al proceso judicial y al tiempo de pena recibido, provocó indignación entre familiares de la víctima y gran parte de la comunidad del Alto Valle.
La situación abrió además otro interrogante: cómo pudo acceder a un teléfono celular desde el establecimiento penitenciario. La publicación apareció poco después de que finalizara la audiencia de cesura en la que se fijó la pena definitiva para los tres involucrados en el homicidio ocurrido en Cinco Saltos.
El mensaje no pasó desapercibido. Mientras la familia de la víctima esperaba el cierre de un proceso judicial atravesado por el dolor y la búsqueda de justicia, la aparición de la publicación generó una fuerte reacción en redes sociales, donde numerosos usuarios cuestionaron tanto el contenido como el hecho de que hubiera sido realizada desde prisión.
La sentencia quedó firme luego de que los acusados reconocieran su participación en el crimen y aceptaran su responsabilidad penal. Al renunciar a los plazos de apelación, fueron trasladados de manera inmediata al Servicio Penitenciario Provincial para comenzar a cumplir las condenas impuestas por la Justicia.
El autor material recibió una pena de 18 años de prisión por homicidio agravado por el uso de arma de fuego. Los otros dos condenados fueron considerados partícipes secundarios y recibieron penas bajo una figura atenuada. Además, el tribunal unificó los castigos con otros delitos cometidos por los acusados, entre ellos coacción agravada con arma de fuego, violación de domicilio, hurto y desobediencia judicial.
La madre de la víctima siguió de cerca cada instancia del proceso. Viajó desde Tucumán para participar de las audiencias y acompañó el trabajo de la querella durante el debate judicial que permitió reconstruir lo ocurrido aquella tarde de mayo de 2024.
El crimen tuvo un trasfondo ligado al narcomenudeo, según la hipótesis sostenida por la Fiscalía. La investigación determinó que el homicidio ocurrió el 17 de mayo de 2024 dentro de una vivienda de Cinco Saltos. Allí, la víctima recibió un disparo mortal cuando se encontraba en una situación de absoluta vulnerabilidad.
La reconstrucción judicial reveló además que, después del ataque, los responsables cargaron el cuerpo en un Renault Sandero y lo trasladaron hasta la zona de bardas ubicada al sur del Lago Pellegrini. El objetivo era ocultar los restos y dificultar el esclarecimiento del caso. El expediente tuvo otro capítulo trágico antes de llegar a juicio. Un cuarto sospechoso, investigado por presunto encubrimiento, se quitó la vida antes de que comenzara el proceso judicial en su contra.