Dos delincuentes entraron a una vivienda del barrio Limay mientras estaba una familia descansaba en el hogar. Una vez que ocurrió esto, una mujer que estaba en la vivienda elevó un grito que hizo despertar a todo el barrio, luego se comunicó con su marido que se fue a trabajar con su taxi y éste regreso para a atrapar a los malvivientes.
Los ladrones se fueron del lugar. Uno quedó prófugo y el restante fue detenido por la Policía luego de que un grupo de taxistas lo había atrapado.