A pesar de mantener un vínculo positivo con el Gobierno, el PRO inició el armado político para las elecciones presidenciales de 2027 con la intención de presentar una alternativa propia. El espacio liderado por Mauricio Macri apuesta a diferenciarse de La Libertad Avanza, una decisión que genera cuestionamientos desde Casa Rosada por el posible impacto negativo en esa fuerza aliada.
Con el objetivo claro de consolidar una estructura sólida, el bloque amarillo tiene previstas dos reuniones en los próximos días para diseñar la campaña electoral. La primera se realizará el próximo miércoles a las 11 de la mañana, con la participación de figuras claves como el diputado nacional y secretario del PRO, Fernando De Andreis, y la intendenta de Vicente López, Soledad Martínez. También asistirán Jimena de la Torre, integrante del Consejo de la Magistratura, y Guillermo Dietrich, exministro de Transporte durante la gestión macrista.
Según fuentes internas del PRO, estos encuentros buscarán intercambiar ideas y propuestas para el 2027, las cuales serán presentadas a Mauricio Macri, quien tendrá la última palabra sobre su implementación. El propósito central es romper con la imagen de que el PRO es similar a La Libertad Avanza y consolidarse como una fuerza diferenciada, aunque continúen trabajando como aliados.
El PRO y La Libertad Avanza
Esta estrategia implica que el PRO no repetirá la fórmula conjunta con La Libertad Avanza utilizada en las legislativas de 2025. Desde Casa Rosada advierten que esta jugada podría perjudicar a La Libertad Avanza, ya que estiman que el 40% del electorado hoy alineado con el Gobierno podría fragmentarse en 2027, beneficiando al peronismo.
En cuanto a la candidatura, el espacio amarillo enfrenta incertidumbre. Con Patricia Bullrich en el Gobierno, dirigentes como Cristian Ritondo y Diego Santilli alejados, y un Mauricio Macri que descarta postularse, los nombres fuertes son escasos. Por eso, evalúan una posible alianza con el peronismo no kirchnerista para captar votos del interior, con figuras como Juan Schiaretti como posibles socios.
Por ahora, el PRO se enfoca en medir a sus dirigentes y analizar quién tiene mejor proyección electoral para octubre de 2027, buscando así consolidar una candidatura competitiva que marque una nueva etapa para el espacio.