Más de 1.700 personas permanecen confinadas en un crucero atracado en el puerto de Burdeos, Francia, tras detectarse un posible brote de norovirus, una enfermedad gastrointestinal altamente contagiosa que afecta a pasajeros y tripulación. La medida se tomó luego del fallecimiento de un pasajero de 90 años y la aparición de decenas de casos con vómitos, diarrea y fiebre.
El barco, operado por Ambassador Cruise Line, transporta a 1.233 pasajeros y cientos de tripulantes, en su mayoría británicos e irlandeses. Había partido desde las islas Shetland y realizado escalas en Belfast, Liverpool y Brest antes de llegar a Francia. El crucero tenía previsto continuar hacia España, aunque el itinerario está bajo revisión debido a la situación sanitaria.
50 personas con síntomas compatibles al norovirus
Las autoridades sanitarias francesas ordenaron el aislamiento total de quienes se encuentran a bordo mientras se llevan a cabo tareas epidemiológicas y controles sanitarios. Cerca de 50 personas comenzaron a manifestar síntomas compatibles con el norovirus, que provoca vómitos, diarrea, náuseas y fuertes dolores abdominales.
Las primeras pruebas realizadas en el crucero descartaron la presencia del norovirus, pero los análisis complementarios continúan en un hospital de Burdeos para determinar con precisión el origen del brote. Por ahora, no se descarta que la causa pueda estar relacionada con un problema alimentario y se confirmó que no existe vínculo con el hantavirus, que recientemente causó la muerte de tres pasajeros en otro crucero entre Ushuaia y Cabo Verde.
El norovirus se propaga con rapidez en ambientes cerrados y concurridos como hospitales, residencias y especialmente cruceros. El contagio puede ocurrir por contacto directo con personas infectadas, superficies contaminadas o alimentos infectados. Aunque en la mayoría de los casos los síntomas desaparecen en pocos días, el virus representa un riesgo serio para adultos mayores y personas con condiciones de salud preexistentes.