En Venezuela, tras los trágicos acontecimientos, cuatro miembros del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) fueron arrestados y expulsados de la institución al ser acusados de robar dinero en efectivo encontrado entre los escombros de edificios colapsados por el terremoto ocurrido el 24 de junio en La Guaira, el estado más golpeado por el desastre natural.
El CICPC es el principal organismo de investigación criminal del país y su presencia en las zonas afectadas tenía como propósito proteger las propiedades y bienes de los damnificados. No obstante, según un comunicado oficial, los agentes “se desviaron de sus deberes y, aprovechándose de las labores de rescate y asistencia humanitaria, actuaron de manera indecorosa al apropiarse de valores económicos hallados entre los escombros”.
El director del organismo, Douglas Rico, anunció la separación “definitiva e irrevocable” de los cuatro policías y confirmó que han sido puestos a disposición de la Justicia para enfrentar las consecuencias legales de sus actos.
Los vecinos indignados lograron recuperar el botín
El hecho que destapó el escándalo ocurrió en las residencias Vallarta, ubicadas en Playa Grande, donde uno de los implicados fue grabado con una bolsa llena de billetes de 100 dólares supuestamente extraídos de los apartamentos derrumbados. Los vecinos, indignados por la situación, lograron rodearlo y recuperar el botín, que estiman en alrededor de 10.000 dólares. Las imágenes del incidente se viralizaron rápidamente en redes sociales, aumentando la indignación de la población.
En respuesta a este acto, el ministro de Interior, Diosdado Cabello, prometió aplicar una política de “tolerancia cero” y advirtió que las autoridades serán “mucho más severos” con quienes, vestidos de uniforme, “quieran aprovecharse del dolor y de los bienes ajenos” en momentos de “gran conmoción”.
El terremoto del 24 de junio dejó un saldo devastador: 1.943 muertos, más de 10.500 heridos y cerca de 250 edificios derrumbados solo en La Guaira. Mientras los equipos de rescate continúan buscando sobrevivientes entre los escombros, la tragedia ha sido agravada por saqueos, primero protagonizados por civiles y ahora también por efectivos policiales, evidenciando la crisis que enfrenta Venezuela para manejar esta catástrofe.