“Estamos en el hospital y su estado de salud depende de la fuerza que le dé Dios para despertar”. Con esas palabras cargadas de angustia, el hermano de Ezequiel Calfunao había pedido una cadena de oración en redes sociales mientras la víctima luchaba por su vida en terapia intensiva en el Hospital Castro Rendón.
Horas después, la situación dio un giro esperanzador. “Eze está despertando, abrió los ojos, nos reconoce y hace señas con la mano. Gracias a todos”, publicó, llevando alivio en medio de la conmoción por el violento episodio ocurrido en el oeste neuquino.
El mensaje también expone el fuerte reclamo que la familia venía realizando antes de que el atacante se entregara. “La bronca, tristeza e impotencia que tengo es indescriptible. La Policía aún no me dio ninguna noticia a pesar de que ya tenemos todos los datos necesarios”, había denunciado. Incluso, aseguró que podría haber encontrado por sus propios medios a los agresores, aunque descartó hacerlo para evitar “otra desgracia”.
El hecho ocurrió el pasado 25 de marzo, cerca de las 17:30, en la intersección de Godoy y Belgrano, cuando una discusión de tránsito escaló a niveles extremos. Según la investigación del Ministerio Público Fiscal, el agresor descendió de su vehículo —un Volkswagen Voyage— y atacó a Calfunao con un arma blanca, provocándole una herida grave en la zona intercostal izquierda.
La víctima fue trasladada de urgencia al hospital Horacio Heller y luego derivada al hospital Castro Rendón, donde fue intervenida quirúrgicamente y permanecía internada en estado crítico.
En las últimas horas, el acusado, identificado por sus iniciales D. A. F., se presentó ante la Justicia y fue imputado por el delito de lesiones graves. La formulación de cargos estuvo a cargo del asistente letrado Emilio Briguglio, de la fiscalía de Actuación Genérica.
Durante la audiencia realizada en la Ciudad Judicial, la jueza de garantías Natalia Pelosso avaló la acusación y fijó un plazo de cuatro meses para la investigación. Además, dispuso medidas cautelares: el imputado no podrá acercarse a la víctima ni a su entorno, tendrá prohibido todo tipo de contacto y deberá presentarse semanalmente en la Comisaría 18.
Mientras avanza la causa, la familia de Ezequiel se aferra a la evolución médica como principal señal de esperanza, luego de días marcados por la incertidumbre, el reclamo de justicia y un hecho de violencia que conmocionó a toda la ciudad