Dos hombres quedaron imputados este lunes por un feroz intento de robo agravado ocurrido en el barrio CGT de Cipolletti, donde un empleado policial fue sorprendido cuando llegaba a su casa y estuvo a centímetros de convertirse en una nueva víctima fatal. “Le tiraron a matar”, reconstruyeron fuentes vinculadas a la causa sobre el ataque que terminó con disparos cruzados, corridas desesperadas y vecinos persiguiendo a los delincuentes por varias cuadras.
La escena ocurrió cerca de las 8:30 del sábado en la esquina de Lago Nahuel Huapi y Mailhet. Según detalló la Fiscalía durante la audiencia realizada en el Foro Penal, los acusados llegaron a bordo de un vehículo manejado por una tercera persona que todavía no fue identificada. Allí, tras repartirse tareas, descendieron directamente hacia el policía, que en ese momento intentaba ingresar su motocicleta al garaje de su vivienda.
“Lo apuntaron con un arma y quisieron sacarle la moto”, sostuvo el fiscal. Pero la secuencia escaló en segundos. De acuerdo a la acusación, uno de los imputados efectuó al menos tres disparos contra el efectivo “sin mediar discusión”. El agente logró apartarse rápidamente y refugiarse antes de resultar herido. Mientras tanto, los agresores insistían con el robo.
La reacción del policía desató un verdadero infierno en plena calle. Utilizando su arma reglamentaria, repelió el ataque y realizó dos disparos intimidatorios mientras les ordenaba detenerse. Los sospechosos escaparon corriendo hacia la zona norte del barrio, pero el estruendo de las detonaciones alertó a los vecinos, que salieron de sus casas y comenzaron una persecución que terminó siendo clave para capturarlos.
Uno de los acusados fue reducido en inmediaciones de J.M. París y Lago Mascardi. El otro cayó pocas cuadras después, en Chile y Río Salado. Según la Fiscalía, todavía llevaba consigo el arma de fuego utilizada durante el intento de robo. “Estaba apta para disparar y en condiciones inmediatas de uso”, remarcaron durante la formulación de cargos.
La investigación también reveló antecedentes preocupantes. Uno de los imputados no registra condenas computables, aunque estuvo involucrado en varios hechos delictivos siendo menor. El segundo recuperó la libertad hace apenas unos meses: el 7 de febrero agotó una condena de siete años y medio de prisión por seis legajos unificados.
La jueza de Garantías respaldó el planteo fiscal, avaló la imputación por robo agravado en grado de tentativa y portación ilegal de arma de fuego, y ordenó que ambos permanezcan en prisión preventiva durante los cuatro meses que durará la investigación.