Una jornada que dejó al descubierto lo que ya se sabía
El tercer día del juicio por la explosión en la destilería de Plaza Huincul volvió a poner en el centro del debate lo que ocurría dentro de la planta antes del desastre.
Durante la audiencia de este jueves, nueve testigos declararon ante el tribunal. Entre ellos hubo trabajadores, exempleados, un vigilador que logró escapar del incendio y familiares de las víctimas.
A lo largo de las exposiciones, se repitieron elementos que ya habían aparecido en jornadas anteriores, pero con más detalle y precisión.
El antecedente que anticipó el riesgo
Uno de los momentos centrales fue la reconstrucción de un episodio previo ocurrido en el mismo tanque 205, donde tiempo antes se había registrado una pérdida.
Durante la audiencia se exhibió un video de ese hecho. Los testigos explicaron cómo se desarrolló la situación y por qué no derivó en una explosión en ese momento.
Ese punto quedó incorporado al expediente como un antecedente directo en el mismo sector donde ocurrió la tragedia.
El relato del sobreviviente
Juan Pablo Narambuena, vigilador de una empresa tercerizada, declaró sobre lo ocurrido la noche de la explosión.
Contó que estaba en su puesto cuando escuchó un ruido que no era habitual.
“Fue como un alerta no era algo normal que se escuchara el sonido”, explicó.
Luego describió cómo el entorno cambió en segundos: “Cuando me acerqué a la puerta, se tiñó todo de negro”.
El testigo relató que logró escapar rompiendo una ventana, se cortó en el intento y salió mientras el fuego avanzaba. También indicó que, una vez afuera, vio a operarios en el suelo y volvió a ingresar para buscar su celular y dar aviso.
“En cualquier momento la planta iba a volar”
Entre los testimonios familiares, Emmanuel Jara, hermano de una de las víctimas, aportó un dato clave sobre las condiciones previas al hecho.
“En cualquier momento la planta iba a volar por pedazos”, recordó que le decía su hermano Fernando, quien además estaba sometido a extensas jornadas laborales.
Ante el tribunal, pidió: “que se haga justicia y que no se naturalice la muerte de operarios por gente sin escrúpulos”.
El testimonio más duro de la jornada
La audiencia cerró con la declaración de Carolina Herrera, hija de Víctor Herrera, una de las víctimas fatales.
La joven reconstruyó la trayectoria laboral de su padre, quien llevaba más de 20 años en la empresa. También marcó un cambio en las condiciones de trabajo tras el reemplazo en la jefatura de planta.
“Había que insistir bastante para que se resuelvan las cosas”, señaló sobre ese período.
Al final de su declaración, dejó un mensaje directo: “Mi papá era el trabajador más responsable” y pidió que se haga justicia.
El juicio sigue y suma tensión
Con tres jornadas realizadas desde el inicio el martes, el proceso acumula testimonios que reconstruyen lo ocurrido antes, durante y después de la explosión.
Este viernes, desde las 9, se llevará adelante la cuarta audiencia, en un juicio que avanza con nuevos elementos y mantiene el foco en las condiciones en las que trabajaban las víctimas dentro de la refinería.