La investigación por el femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba, ingresará esta semana en una etapa determinante con nuevas medidas judiciales, pericias pendientes y la posibilidad de que surjan más imputaciones a medida que avanza la recolección de pruebas.
La causa tiene hasta el momento dos detenidos. El principal acusado es Claudio Barrelier, señalado como autor del crimen. También permanece detenido Osvaldo Fassetta, acusado de encubrimiento agravado en un contexto de violencia de género.
El fiscal de la causa, Raúl Garzón, confirmó que la investigación continúa incorporando pruebas científicas, testimonios e informes periciales y adelantó que las declaraciones indagatorias de los imputados se realizarán en los próximos días.
No obstante, explicó que la situación procesal de Barrelier sigue condicionada por su estado de salud. El acusado permanece internado bajo un estricto operativo de seguridad, mientras los médicos evalúan cuándo estará en condiciones de ser indagado.
“Hasta anoche seguía internado. Está bajo absoluta vigilancia personal, fílmica y médica para evitar autoagresión o agresiones de terceros, y para monitorear permanentemente su estado de salud”, indicó Garzón.
Uno de los pasos previstos para esta semana es la declaración de Fassetta, quien residía en la vivienda de barrio Cofico donde los investigadores creen que ocurrió el crimen. La audiencia fue postergada luego de que su defensa planteara que aún no tuvo acceso formal al expediente judicial.
La fiscalía sostiene que existen elementos que permiten sospechar que pudo haber colaborado en la ocultación del hecho. Entre los aspectos bajo análisis figuran sus movimientos posteriores a la desaparición de Agostina, los contactos mantenidos con la madre de la víctima y distintas circunstancias registradas en la vivienda ubicada sobre Juan de Campillo al 800.
El propio Fassetta había declarado públicamente que, al regresar a la casa tras la desaparición de la adolescente, encontró situaciones que le llamaron la atención. Entre ellas mencionó que el acolchado de la cama donde dormía había sido reemplazado por otro que aseguró no haber visto anteriormente.
En paralelo, los investigadores aguardan resultados considerados fundamentales para la causa. Según trascendió del informe preliminar de autopsia, se detectaron rastros hemáticos debajo de las uñas de Agostina, por lo que se ordenaron estudios genéticos para determinar a quién pertenecen esas muestras.
Los peritajes podrían aportar información relevante sobre la mecánica del crimen y eventualmente esclarecer si existió participación de otras personas además del principal acusado.
Aunque la causa continúa bajo secreto de sumario, Garzón aseguró que la investigación mantiene una intensa actividad y que se siguen incorporando pruebas de manera permanente.
“La causa avanza con abundante prueba científica, testimonios e informes que se agregan constantemente”, sostuvo el fiscal.
Finalmente, el funcionario judicial expresó su confianza en el avance de la investigación y afirmó que se trata de uno de los expedientes más impactantes que debió afrontar durante su carrera. “Es la causa más cruel que me toca investigar”, señaló, y agregó que la Justicia trabaja para esclarecer completamente lo ocurrido y determinar todas las responsabilidades.