Una denuncia encendió la alarma en Cipolletti. Una vecina se presentó el martes 1 de septiembre en la Comisaría 4ª y contó lo que su hija, de apenas 13 años, le habría relatado después de viajar en un vehículo solicitado a través de la aplicación Didi rumbo al colegio secundario.
Según la denuncia, el viaje ocurrió cerca de las 13:30. La adolescente había sido levantada en su domicilio, en un sector habitacional de la zona norte, y cuando faltaba apenas una cuadra para llegar a la escuela el conductor habría comenzado con comentarios y propuestas que hicieron que la chica se sintiera incómoda.
La madre aseguró que el hombre le habría preguntado si quería ir a su departamento. La adolescente le dijo que no. Pero, siempre de acuerdo con el relato incorporado a la denuncia, la situación habría subido de tono: el conductor habría trabado la puerta del vehículo y le habría pedido un beso.
La chica volvió a negarse y le pidió que abriera la puerta para poder bajar. La mujer sostuvo que el chofer habría insistido y le habría pedido su número de teléfono. La adolescente, por miedo, terminó dándoselo. Finalmente, según el relato, el hombre habría destrabado la puerta y ella salió del auto para correr hasta el colegio.
Pero el episodio, según la denuncia, no habría terminado allí. Poco después, el conductor habría enviado un “Hola” por WhatsApp al teléfono de la adolescente. Asustada, la chica lo habría bloqueado y eliminado el mensaje, según contó su mamá.
La mujer decidió además hacer público el caso en redes sociales y difundió fotografías y datos del vehículo y del conductor. La publicación rápidamente comenzó a circular y fue compartida incluso por organizaciones feministas. La madre explicó que su intención era advertir a otras familias y pidió estar atentos al momento de solicitar viajes mediante aplicaciones.
“Gracias a Dios mi nena está bien”, expresó la mujer en su publicación.
Dejó en claro que pretende que la denuncia avance. Mientras la investigación deberá determinar qué ocurrió durante aquel viaje, el caso generó preocupación entre vecinos y volvió a poner el foco en los controles y las medidas de seguridad para los menores que utilizan servicios de transporte mediante aplicaciones.