Una denuncia anónima puso bajo la lupa una vivienda de Lamarque y, después de dos meses de investigación, cayó un kiosco narco. En el interior encontraron marihuana fraccionada, cocaína y municiones calibre 22. El propietario, un hombre mayor de edad, quedó vinculado en una causa federal por una presunta infracción a la Ley 23.737 y además se abrió una actuación en la Justicia provincial por las municiones.
La historia se inició lejos del allanamiento. Al 0800 333 4124 llegó una denuncia anónima que advertía sobre presuntos movimientos relacionados con la venta de drogas en una vivienda del barrio Arenal. A partir de ese dato, los investigadores de la Delegación Toxicomanía y Leyes Especiales Valle Medio comenzaron a trabajar sobre el domicilio ubicado en el pasaje Diego Blackhall.
Durante aproximadamente dos meses se reunieron elementos que, según la investigación, apuntaban a una posible actividad de comercialización de estupefacientes al menudeo. Con la información acumulada, la pesquisa avanzó ante la Justicia Federal hasta conseguir la orden para ingresar a la vivienda.
El operativo se concretó este miércoles, entre las 8:40 y las 11:30. La escena tuvo lugar en una casa que llevaba semanas bajo observación y a la que los efectivos llegaron con una orden de allanamiento emitida por el juez federal Hugo Horacio Greca, con funciones en General Roca.
Y dentro de la vivienda apareció aquello que los investigadores buscaban. Los efectivos secuestraron envoltorios de nylon con marihuana fraccionada y una sustancia blanca que fue sometida a un narcotest orientativo de campo. El resultado indicó la presencia de clorhidrato de cocaína, aunque se trata de una prueba preliminar que deberá ser respaldada por los análisis correspondientes.
El dato del fraccionamiento es uno de los elementos que los investigadores vinculan con la venta al menudeo. No se informó oficialmente la cantidad de droga secuestrada ni su peso, por lo que esos datos todavía no forman parte de la información difundida sobre el procedimiento.
Pero el allanamiento dejó otro hallazgo que abrió una segunda línea judicial. Entre los elementos encontrados aparecieron municiones calibre 22, situación que derivó en una causa con intervención de la Justicia provincial.
De esta manera, el procedimiento terminó con dos frentes abiertos. Por un lado, la investigación federal por la presunta infracción a la Ley 23.737. Por otro, las actuaciones provinciales relacionadas con la tenencia de las municiones. El dueño de la vivienda quedó imputado en la causa federal, aunque esa imputación no implica una condena.
En el operativo participaron efectivos de la Delegación Toxicomanía y Leyes Especiales Valle Medio, la Sección Canes y el grupo especial COER de Lamarque. Ahora, la investigación federal continuará sobre los elementos secuestrados y sobre la información que pueda surgir de ellos.