La Policía del Neuquén realizó un allanamiento en un comercio del microcentro de la ciudad de Neuquén y secuestró distintos ejemplares de fauna exótica, en el marco de una investigación por la presunta comercialización y tenencia irregular de animales.
El procedimiento estuvo a cargo de personal de la División Delitos Ambientales, dependiente del Departamento Delitos Contra la Propiedad y Leyes Especiales de la Dirección Delitos Neuquén, con intervención de la Unidad Fiscal de Delitos Ambientales.
Durante el operativo fueron encontrados un erizo africano, un ratón ruso, tres hámsters, un cobayo y siete axolotes exóticos. También se secuestraron jaulas, peceras y distintos elementos utilizados para el mantenimiento de los animales.
La investigación se había iniciado a partir de una denuncia por la presunta comercialización ilegal de erizos. Luego de reunir elementos mediante distintas tareas investigativas, la Fiscalía solicitó y obtuvo la correspondiente orden judicial de allanamiento.
Secuestraron nueve tipos de elementos vinculados a los animales
Además de los ejemplares, durante el procedimiento se incautaron medicamentos, antiparasitarios, alimentos y productos de higiene animal cuya comercialización no se encontraba permitida, según la información suministrada sobre el operativo.
El procedimiento permitió documentar no solamente la presencia de los animales sino también los elementos vinculados con su tenencia y mantenimiento dentro del establecimiento.
La cantidad y diversidad de ejemplares encontrados llevó a la intervención de distintos organismos especializados en fauna y bienestar animal.
Guardafauna quedó a cargo del resguardo de las especies
Del operativo participaron integrantes del Grupo de Operaciones Tácticas de Guardafauna, quienes labraron un acta de infracción por la presunta posesión y comercialización de fauna silvestre y exótica.
Los ejemplares secuestrados quedaron bajo el resguardo de los Guardafauna, mientras continúan las actuaciones correspondientes.
También participaron áreas municipales de Comercio y Bienestar Animal, que confeccionaron distintas actas a partir de las irregularidades detectadas en el establecimiento.
Qué establece la normativa sobre la fauna silvestre
El procedimiento se encuadra en una investigación por presunta infracción a la Ley Nacional 22.421 de Conservación de la Fauna y a la Ley Provincial 2.539.
La normativa nacional establece que la regulación alcanza, entre otras actividades, la tenencia, posesión, tránsito, aprovechamiento y comercio de fauna silvestre. También contempla mecanismos de control sobre locales comerciales donde puedan encontrarse animales de fauna silvestre.
La Ley 2.539, por su parte, declara de interés público a la fauna silvestre y sus hábitats dentro de la provincia del Neuquén y establece pautas para su conservación, manejo y aprovechamiento sostenible.
Esto resulta relevante para entender por qué la investigación no se limita a determinar si los animales estaban a la venta, sino también si su tenencia y comercialización contaban con la autorización y documentación correspondiente.
Un antecedente reciente por la venta de erizos
El procedimiento ocurre pocos días después de otro operativo realizado en Neuquén a partir de una investigación por la presunta comercialización de erizos africanos a través de redes sociales.
La reiteración de procedimientos vinculados con erizos permite identificar un posible eje periodístico para profundizar: cómo llegan estas especies al mercado, qué requisitos existen para su tenencia y qué organismos controlan su comercialización en Neuquén.
¿Qué pasará con los animales secuestrados?
Por el momento, los ejemplares quedaron bajo resguardo de Guardafauna. El destino definitivo de los animales dependerá de las actuaciones administrativas y judiciales correspondientes.
La normativa de conservación contempla el secuestro de animales y otros elementos vinculados con infracciones, mientras que las autoridades deben determinar posteriormente las medidas correspondientes según cada caso.
La investigación continuará para determinar las circunstancias de la tenencia y presunta comercialización de los ejemplares encontrados en el comercio.