Una amenaza de bomba sacudió este lunes al ambiente policial en Roca y obligó a evacuar de urgencia la Comisaría 3° y la Comisaría de la Familia. Una llamada telefónica alertó sobre la presencia de un explosivo. El edificio fue desalojado de inmediato y la Policía de Río Negro desplegó un operativo con personal especializado en explosivos, mientras se investiga el origen del llamado.
El episodio generó momentos de tensión absoluta en pleno centro de la ciudad. Según se pudo reconstruir, todo comenzó con una comunicación que advertía sobre un artefacto explosivo dentro del edificio que comparten las dos dependencias policiales. Ante ese escenario, no hubo margen para dudas: el protocolo se activó de manera inmediata y el personal fue retirado al exterior para resguardar su integridad.
En ese contexto, la escena cambió por completo en cuestión de minutos. Uniformados cortaron el tránsito en la sobre calle 25 de Mayo y Sarmiento y se estableció un perímetro de seguridad mientras llegaba la división de explosivos. Los especialistas comenzaron a inspeccionar cada rincón del edificio, en un procedimiento minucioso que se extendió bajo máxima alerta.
Sin embargo, y pese a la gravedad de la amenaza, no se confirmó el hallazgo de ningún artefacto. Este dato llevó algo de calma, aunque la incertidumbre se mantiene mientras continúan los trabajos de verificación. La prioridad sigue siendo descartar cualquier riesgo antes de permitir el reingreso al lugar.
Al mismo tiempo, la investigación ya está en marcha. Fuentes vinculadas al caso indicaron que este tipo de llamada puede ser rastreada y derivar en una causa judicial. En ese sentido, se busca identificar a la persona que realizó la amenaza, ya que este tipo de hechos constituye un delito grave que moviliza recursos y genera alarma social.
Este incidente en el edificio de una de las unidades más importantes de la provincia sucede unas semanas después de un intento de motín por parte de los presos alojados en los calabozos. También, mientras un grupo de ex policías y retirados agrupados en el Concejo de Bienestar Policial mantiene carpas frente a la dependencia y piden la liberación de Rubén Ángel Muñoz, condenado por la toma de la Unidad Regional II y amenazar al actual ministro de Seguridad, Daniel Jara.