Dos jóvenes fueron acusados por amenazar a un hombre con un arma de fuego en el barrio Anaí Mapu de Cipolletti . Fueron detenidos por la Policía de Río Negro con un revólver calibre 32 apto para el disparo, marihuana y cocaína. Sin embargo, pese a la gravedad del episodio y a las evidencias secuestradas durante el procedimiento, no quedaron detenidos. La jueza de Garantías les formuló cargos y les impuso pautas de conducta mientras avanza la investigación.
La secuencia comenzó cerca de las 23:40 en una vivienda ubicada sobre calle 17 de Julio al 1600. Según la acusación fiscal, los dos jóvenes de 18 y 23 años llegaron al lugar para amedrentar a otro hombre con un arma de fuego. La situación generó temor entre los ocupantes de la vivienda, que decidieron llamar a la Policía.
Lo que parecía un episodio más de violencia barrial escaló rápidamente. De acuerdo con la investigación, los sospechosos se movilizaban en un taxi y, tras retirarse del lugar, volvieron a pasar por el sector donde se había producido la amenaza. Esa maniobra permitió que fueran localizados por efectivos policiales que ya estaban interviniendo en el caso.
A partir de ese momento comenzó una persecución que se extendió por distintos sectores de la ciudad y terminó en Barrio Nuevo, en la esquina de Pastor Bowdler y Las Torcazas. Allí el vehículo fue interceptado y los ocupantes reducidos. Durante el procedimiento ocurrió un detalle que terminó siendo central para la causa. Uno de los imputados intentó deshacerse del arma arrojándola por una ventanilla del taxi cuando advirtió que estaban por ser alcanzados.
La maniobra no dio resultado. El arma fue recuperada y sometida a pericias. Los informes confirmaron que se trataba de un revólver calibre 32 largo, apto para efectuar disparos, sin inscripciones visibles y con la numeración limada. También fueron secuestradas municiones del mismo calibre.
Pero eso no fue todo. Durante la requisa realizada a los acusados aparecieron estupefacientes. Una bolsa con 8,2 gramos de marihuana y una piedra compacta de cocaína de 19.2 gramos, situación que derivó además en la intervención de la Justicia Federal por una presunta infracción a la Ley de Estupefacientes.
Con esos elementos sobre la mesa, este lunes se realizó la audiencia de formulación de cargos. El fiscal acusó a ambos jóvenes por el delito de portación de arma de fuego de uso civil sin la debida autorización, atribuyéndoles participación como coautores. Según sostuvo actuaron de común acuerdo y compartieron la decisión de portar el arma en la vía pública. La fiscalía también destacó que el revólver estaba en condiciones de ser utilizado y que uno de los imputados intentó descartarlo durante la persecución.
Sin embargo, la audiencia no terminó con los acusados tras las rejas. La jueza de Garantías tuvo por formulados los cargos y habilitó la investigación penal preparatoria, pero resolvió que continúen en libertad.
Como única restricción, deberán presentarse semanalmente en una comisaría. Además, tienen prohibido mantener contacto con el chofer del taxi que conducía el vehículo al momento de la persecución y con la propietaria de la vivienda donde ocurrió el hecho. Respecto de esta última, tampoco podrán acercarse a menos de cien metros.
Otro dato llamativo fue que la defensa de los imputados no cuestionó ni los hechos expuestos por la fiscalía ni la calificación legal escogida para la acusación.
Así, la causa seguirá su curso con dos jóvenes imputados por portar un arma de fuego ilegal.