Una pelea dentro de un boliche de Bariloche terminó con un hombre apuñalado en el abdomen, una operación de urgencia y una incapacidad del 38%. Pero el caso tuvo un giro en la Justicia: las cámaras de seguridad mostraron que la propia víctima había iniciado la confrontación con el hombre que después la atacó con un cuchillo. Por eso, la Cámara de Apelaciones modificó el fallo y le atribuyó un 20% de responsabilidad por lo ocurrido.
El episodio sucedió dentro de After Seven, donde el hombre fue herido durante una pelea. La lesión fue de tal gravedad que necesitó una intervención quirúrgica de urgencia. Después del ataque, inició un reclamo contra quien lo había apuñalado y contra la propietaria del boliche, al considerar que el establecimiento también debía responder por no haber evitado la agresión.
En primera instancia, la Justicia había responsabilizado tanto al agresor como a la titular del local. Respecto del boliche, se consideró que existía una relación de consumo y que el establecimiento tenía la obligación de brindar condiciones de seguridad a quienes ingresaban. La Cámara mantuvo ese criterio y sostuvo que las peleas dentro de un local nocturno no pueden considerarse un hecho completamente imprevisible.
El tribunal remarcó que los boliches concentran gran cantidad de personas durante la noche, con música a alto volumen y consumo de alcohol, un contexto en el que pueden producirse discusiones y enfrentamientos. Por eso, entendió que quienes explotan este tipo de establecimientos deben contar con medidas concretas de vigilancia, prevención y control.
El boliche también quedó comprometido por lo ocurrido en el ingreso. Durante el proceso se estableció que el hombre que terminó herido tenía prohibido entrar al local por un episodio anterior. La propietaria sostuvo que había ingresado de manera clandestina, pero la Cámara rechazó ese argumento: si una persona que tenía prohibido el acceso logró entrar y permanecer dentro, los jueces entendieron que existió una falla en los controles. Además, otro asistente consiguió ingresar con un arma blanca, lo que también fue considerado una deficiencia en la seguridad.
Pero las imágenes de las cámaras terminaron cambiando una parte importante del fallo. Los registros mostraron que la víctima se acercó al hombre que luego la atacó, intercambió palabras con él y tuvo dos actos de provocación física. Para la Cámara, fue quien inició la confrontación. Los jueces aclararon que esa conducta no justificaba de ninguna manera la respuesta con un cuchillo, que consideraron desproporcionada y brutal, pero entendieron que debía tenerse en cuenta al determinar las responsabilidades.
Así, la Cámara estableció que la víctima deberá asumir el 20% de responsabilidad por las consecuencias, mientras que el agresor y la propietaria del boliche deberán responder por el 80% restante. El hombre tenía 27 años cuando ocurrió el ataque y las pericias determinaron una incapacidad del 38%. Para calcular la indemnización, el tribunal tomó como referencia el salario mínimo porque no había acreditado ingresos laborales formales al momento del hecho. La aseguradora del establecimiento también deberá responder dentro de los límites de la cobertura contratada, aunque el fallo todavía puede ser apelado.