Lo que comenzó como un control de rutina terminó convertido en una persecución cargada de tensión por las calles de Allen y un tramo de la Ruta Nacional 22. Un conductor de 31 años decidió escapar de la Policía, manejó de manera temeraria y, en la maniobra más dramática del episodio, atrapó el brazo de un efectivo con el vidrio de su auto y lo arrastró alrededor de 400 metros antes de que lograra liberarse. La fuga terminó con el hombre detenido y el vehículo secuestrado.
Todo ocurrió durante la mañana del viernes, cuando efectivos de la Comisaría 6° intentaron identificar un Chevrolet Corsa Classic. En lugar de detenerse, el automovilista aceleró y emprendió una peligrosa huida que obligó a desplegar un seguimiento por distintos sectores de Allen hasta llegar a la Ruta Nacional 22.
Lejos de disminuir la velocidad, el conductor realizó maniobras que estuvieron a punto de provocar varios accidentes. La persecución fue sumando tensión a medida que el vehículo avanzaba entre otros automovilistas, mientras los móviles policiales intentaban impedir que la situación terminara en una tragedia.
El momento más crítico ocurrió cerca de una estación de servicio ubicada sobre la ruta a la altura del kilómetro 1.200. Allí, un cabo primero intentó detener la marcha del automóvil, pero el conductor levantó el vidrio de la ventanilla y le aprisionó uno de sus brazos. Sin detenerse, continuó avanzando y arrastró al uniformado durante aproximadamente 400 metros, hasta que el efectivo consiguió soltarse. A pesar de la violencia de la maniobra, el policía sufrió lesiones que, en principio, no revisten gravedad y fue trasladado a una clínica para recibir atención médica.
La persecución continuó algunos minutos más hasta que, con la intervención de otros móviles policiales y personal de Seguridad Vial, el vehículo fue finalmente rodeado y el conductor reducido. El hombre quedó detenido por disposición de la fiscal de turno, mientras se iniciaron actuaciones por resistencia y atentado contra la autoridad, además de lesiones.
Ahora, la investigación ingresará en una etapa clave. El Chevrolet Corsa Classic quedó secuestrado y a disposición de la fiscal Verónica Villarroel, quien deberá solicitar la correspondiente requisa judicial del vehículo para determinar si en su interior existen elementos que provocaron la huída. Además, se ordenó la realización de un examen toxicológico al conductor, el relevamiento de cámaras de seguridad y distintas pericias que permitirán reconstruir con precisión cada tramo de la persecución.