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La Corte tomó una decisión clave por la muerte del rugbier Molla Klein en el aeroclub de Allen

Pasaron 435 días desde la muerte de Juan Francisco Molla Klein en el aeroclub de Allen y la Corte Suprema ordenó que la causa vuelva a la Justicia Federal. Aún restan pruebas clave para determinar si hubo responsabilidad del piloto, de la víctima o de ambos.

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Viernes, 10 de julio de 2026 a las 12:12
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Durante el despegue del Cessna 182D matrícula LV-HTM murió Juan Francisco Molla Klein.

Pasaron 435 días desde la muerte de Juan Francisco Molla Klein en el aeroclub de Allen y la causa todavía no tiene respuestas ni una investigación firme para determinar responsabilidades. En las últimas horas, la Corte Suprema de Justicia de la Nación resolvió que la causa debe volver a la Justicia Federal de Roca, poniendo fin a la disputa que mantenía con la Justicia provincial para definir quién debía conducir el expediente. Mientras tanto, aún restan pruebas técnicas consideradas claves para determinar si existió responsabilidad del piloto del avión, de la víctima o de ambos en la trágica secuencia que terminó con una vida y mantiene abierto uno de los casos más conmocionantes de la región.

El pronunciamiento del máximo tribunal llegó el miércoles, luego de que la Corte hiciera suyo el dictamen del procurador general interino, Eduardo Casal. La resolución no analiza la culpabilidad de nadie ni define cómo ocurrió el accidente. Lo que hace es establecer que, al menos por ahora, la investigación debe continuar en el fuero federal porque todavía no existen elementos suficientes para descartar que el hecho haya comprometido la seguridad de la aeronavegación.

La tragedia ocurrió el 28 de abril de 2025 en el aeroclub de Allen. Aquella jornada, el avión Cessna 182D matrícula LV-HTM, piloteado por Luis Franco Vega Suárez, embistió a Juan Francisco Molla Klein mientras el joven se encontraba sobre la pista registrando en video el despegue de la aeronave. El impacto fue devastador. La víctima murió prácticamente en el acto y el avión terminó con importantes daños tras la colisión.

Molla Klein, jugaba al rugby en Marabunta, era piloto y supuestamente hacía un video promocional durante el accidente.

Sin embargo, lejos de avanzar con rapidez hacia una definición, la causa quedó empantanada durante meses por una discusión de competencia. El juez federal Hugo Greca entendió, en un primer momento, que el caso debía ser investigado por la Justicia provincial al considerar que, prima facie, no aparecía comprometida la navegación o el comercio aéreo. Del otro lado, el Foro de Jueces de la Segunda Circunscripción rechazó recibir el expediente al sostener que todavía era demasiado temprano para descartar una eventual afectación a la seguridad aeronáutica.

Esa diferencia de criterios terminó en la Corte Suprema. Allí, el procurador Casal fue categórico al advertir que todavía quedan interrogantes centrales sin respuesta. Para el jefe de los fiscales, el simple hecho de que el impacto se haya producido durante el despegue no alcanza para concluir que la seguridad de la aeronavegación no se vio comprometida. Por el contrario, sostuvo que aún debe analizarse si estuvieron en riesgo el piloto, la acompañante que viajaba en la aeronave, la propia operación aérea y también la víctima fatal.

Además, el dictamen pone el foco en una prueba que todavía no fue incorporada al expediente y que puede modificar por completo la reconstrucción del accidente. Se trata del informe final de la Junta de Seguridad del Transporte, organismo que continúa analizando los registros del GPS utilizado durante el vuelo y la computadora del motor del avión. Esos datos permitirán reconstruir con precisión la trayectoria de la aeronave, las maniobras realizadas durante el despegue y la mecánica exacta del siniestro.

Pero ese no es el único aspecto pendiente. La investigación también deberá establecer cuáles eran las condiciones de seguridad dentro del aeródromo privado, qué protocolos debía cumplir el piloto antes de iniciar la carrera de despegue, si la presencia de Molla Klein sobre la pista era compatible con las normas operativas y, en definitiva, si alguno de los protagonistas incumplió reglas básicas de seguridad.

Por eso, la Corte entendió que todavía no existe una base probatoria suficiente para sacar el expediente de la órbita federal. En consecuencia, ordenó que la causa regrese al Juzgado Federal de Garantías de General Roca, donde continuará la investigación hasta que esas pruebas permitan esclarecer definitivamente qué ocurrió aquella tarde en Allen.

Así, a 435 días de una tragedia que sacudió a toda la región, la causa sigue sin respuestas concluyentes. La familia de Juan Francisco Molla Klein continúa esperando que la investigación determine cómo se produjo el accidente y, sobre todo, quién debe responder por una muerte que todavía permanece envuelta en interrogantes.

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