Es negro, blindado y tiene una historia que mezcla lujo, fama y ahora una causa judicial: el exclusivo Mercedes Benz que supo pertenecer a Ricardo Fort quedó secuestrado en General Roca en el marco de una investigación por presuntas estafas, y es una pieza clave en un expediente que no deja de crecer.
Se trata de un vehículo de alta gama que no pasa desapercibido. Según se ventiló en audiencia, es uno de los dos únicos autos de estas características en el país. Blindado, de color negro y valuado en unos 27 mil dólares, el rodado estuvo guardado durante meses y fue hallado durante un allanamiento en la vivienda de José Ignacio Cajarabilla, el hombre denunciado por múltiples vecinos.
Pero detrás del brillo del auto hay una trama mucho más pesada. La causa se inició en noviembre de 2025, cuando comenzaron a acumularse denuncias de personas que aseguraron haber sido perjudicadas en operaciones vinculadas a la compra de vehículos y autoplanes. Pagos incompletos, promesas incumplidas y acuerdos que nunca se concretaron forman parte del eje de la investigación.
En ese contexto, el hallazgo del vehículo de Fort fue un golpe de efecto. No solo por lo simbólico, un auto ligado a una figura mediática icónica, sino porque rápidamente pasó a convertirse en una de las pocas garantías económicas dentro del expediente. Es decir, una posible vía para que las víctimas recuperen parte del dinero perdido.
Sin embargo, la defensa de Cajarabilla intentó cambiar el rumbo. En la última audiencia, su abogado pidió la devolución del auto y aseguró que no tiene ninguna relación con las maniobras investigadas. Según argumentó, el vehículo estaba guardado únicamente para ser vendido y ya tenía un comprador interesado.
Además, lanzó un dato que sumó más ruido: con la venta del auto, su cliente podría cubrir entre el 80% y el 90% de los compromisos económicos asumidos con los denunciantes. Una cifra que, en medio del escándalo, aparece como una salida posible. La fiscal María Celeste Benatti se opuso a la devolución del rodado. Sostuvo que ese Mercedes Benz es hoy una de las pocas garantías concretas para responder ante las víctimas y advirtió que liberarlo podría abrir la puerta a una nueva maniobra irregular.
Mientras tanto, el vehículo sigue inmóvil, atrapado en medio de una causa que avanza lentamente pero que suma cada vez más denuncias. Un auto que alguna vez fue símbolo de lujo y exposición, hoy, en General Roca, lejos de los flashes, se transformó en una pieza clave de un expediente que todavía está lejos de cerrarse.