En la noche del martes, en un control de rutina en la ciudad de Neuquén, personal de la División Seguridad y Operativa Bancaria detectó un automóvil circulando sin dominio visible en la intersección de calles O’Connor y Lanín. Tras realizar el control pertinente, descubrieron que el vehículo tenía pedido de secuestro vigente.
Tras verificar la documentación y los datos del rodado a través de los sistemas informáticos, surgieron inconsistencias entre la patente colocada y el modelo del vehículo.
Tras advertir las irregularidades en la documentación del rodado y confirmaron que la patente colocada no coincidía con el modelo del auto, lo que despertó sus sospechas. Enseguida, confirmaron que el automóvil estaba vinculado a una causa por robo calificado.
Ante esta situación, notificaron a la autoridad judicial y solicitaron la presencia del personal de la jurisdicción para continuar con las diligencias correspondientes.
“El procedimiento permitió no sólo recuperar un rodado vinculado a un hecho delictivo, sino también poner de relieve la importancia de los controles preventivos y la rápida intervención policial. La labor coordinada y el profesionalismo del personal interviniente resultaron claves para detectar la maniobra y avanzar en la investigación”, destacaron desde la policía neuquina.