Daniel Alberto Sánchez, de 46 años, quedó formalmente imputado por la muerte de Ángel Lautaro Monsalve, el policía que falleció ayer a la madrugada tras un choque en la Ruta Nacional 22, a la altura de Cervantes. Según la acusación de la fiscalía, el conductor del auto manejaba borracho y a mayor velocidad de la permitida cuando ocurrió el impacto que terminó con la vida del joven, pero el juez resolvió que continúe en libertad bajo reglas de conducta.
De acuerdo con lo que se expuso en la audiencia judicial, el hecho ocurrió cerca de las 6 de la mañana, en el kilómetro 1159 de la ruta. El imputado manejaba un Volkswagen Gol en dirección oeste–este y lo hacía a 100 kilómetros por hora, cuando en ese tramo la velocidad máxima es de 80. Pero eso no fue todo: el test confirmó que tenía 2,06 gramos de alcohol por litro de sangre, una cifra muy por encima del límite permitido.
En ese momento, la víctima circulaba en moto en sentido contrario, es decir, desde el este hacia el oeste. Por razones que todavía se investigan, el motociclista terminó invadiendo el carril opuesto y se produjo un impacto frontal contra el lado izquierdo del auto. El golpe fue brutal y Monsalve murió en el lugar.
Para la fiscalía, el conductor debe responder por homicidio culposo agravado, una figura que se aplica cuando una persona provoca una muerte al manejar un vehículo bajo los efectos del alcohol. Entre las pruebas mencionadas se encuentran el test de alcoholemia, las pericias del Gabinete de Criminalística, fotografías del lugar y testimonios recolectados durante la investigación.
Durante la audiencia, la defensa oficial no cuestionó la imputación y decidió no declarar. Su abogada explicó ante el juez que se encontraba sumamente afectado por lo ocurrido. Además, la fiscalía explicó que el acusado no intentó escapar ni resistirse al procedimiento, y que tiene domicilio fijo y trabajo, por lo que no se consideró que exista riesgo de fuga.
Finalmente, el juez dio por formulados los cargos y dispuso medidas mientras avanza la investigación: el imputado no podrá conducir ningún vehículo y deberá mantener su domicilio. Todo bajo advertencia de que, si incumple esas condiciones, podría perder la libertad mientras sigue el proceso judicial. En Ingeniero Huergo, donde Ángel Lautaro Monsalve trabajaba en la Policía de Río Negro la conmoción por estas horas es muy grande.