La camioneta apareció en las cámaras del 911 RN Emergencias cuando avanzaba por el cruce de Ruta 22 y Julio Dante Salto, en Cipolletti. Desde ese instante, comenzó un seguimiento silencioso y milimétrico que terminó varios kilómetros después, con el vehículo rodeado por móviles policiales sobre Ruta 65 y secuestrado por orden judicial. La Ford Ranger tenía un pedido secuestro judicial vigente.
La escena arrancó en plena tarde del jueves, cuando operadores del centro de monitoreo realizaban controles preventivos sobre los accesos más transitados de la ciudad. Entre decenas de autos y camionetas que cruzaban la zona, una imagen encendió las alarmas. Era una Ranger que circulaba con normalidad, pero al cargar la patente en el sistema apareció un dato que cambió todo: el vehículo tenía un pedido de secuestro activo.
A partir de ahí, el operativo se movió como un reloj. Las cámaras empezaron a seguir cada maniobra de la camioneta mientras avanzaba hacia Fernández Oro. Desde la sala de monitoreo no le perdieron pisada ni un segundo. Giro tras giro, cruce tras cruce, el recorrido quedó marcado en tiempo real mientras del otro lado de la radio se organizaba el cierre policial.
Mientras tanto, efectivos del Cuerpo de Seguridad Vial se desplegaron sobre Ruta 65 esperando el momento exacto. La tensión fue creciendo minuto a minuto porque la camioneta seguía avanzando y los operadores continuaban relatando en vivo cada movimiento. Finalmente, el vehículo fue interceptado y obligado a detenerse.
Después llegó la confirmación más delicada. Al consultar el sistema SIFCOP, surgió un oficio judicial emitido a fines de 2025 en el marco de una causa por secuestro prendario. El conductor, un hombre de 40 años domiciliado en Fernández Oro, quedó identificado mientras la camioneta fue secuestrada y trasladada para continuar con las actuaciones judiciales.