Una mujer completamente borracha perdió el control de su auto, derrapó varios metros y terminó incrustándose dentro del patio de una vivienda del barrio Preiss de Catriel. La conductora manejaba con 2,5 gramos de alcohol en sangre, una cifra escandalosa que explica la violenta secuencia que destruyó un enorme portón metálico y parte del frente de la casa ubicada sobre calle Juan Benigar.
El brutal episodio ocurrió mientras la familia dormía. Todo era silencio hasta que un estruendo sacudió la madrugada y los hizo levantarse desesperados. Al salir, se encontraron con una escena aterradora: un Renault Sandero había atravesado el portón de gran porte y parte de del paredón para terminar dentro del patio de la vivienda.
Además, las marcas que quedaron sobre el asfalto revelaron el nivel de descontrol con el que circulaba el vehículo. Según testigos, el auto venía derrapando desde hacía al menos 200 metros antes del impacto. La secuencia dejó en evidencia que la conductora no tenía dominio del rodado antes de chocar violentamente contra la propiedad.
Dentro del vehículo viajaban la conductora y un hombre. Ambos sufrieron traumatismos leves a raíz del impacto, aunque la mujer debió ser trasladada al hospital local para recibir atención médica. Sin embargo, el dato que terminó de generar indignación fue el resultado del test de alcoholemia: 2,5 gramos de alcohol en sangre.
Mientras tanto, los vecinos salieron alarmados por el estruendo y se encontraron con hierros retorcidos, ladrillos desparramados y el vehículo incrustado dentro del patio familiar. Muchos coincidieron en que la tragedia pudo haber sido mucho peor, ya que el auto estuvo a pocos metros de ingresar directamente a la vivienda donde dormían integrantes de la familia.