La historia empezó con un auto robado en Cipolletti y terminó destapando el prontuario de un delincuente que era buscado desde hacía casi dos años por la Justicia. El ciudadano chileno, detenido en Bariloche cuando circulaba en una Volkswagen Surán con pedido de secuestro, fue trasladado a Buenos Aires para responder por una causa de robo agravado que lo tenía con captura vigente desde 2024.
Todo comenzó cuando efectivos detectaron la rural, estacionada sobre la avenida Pioneros frente a una gomería. El vehículo figuraba con pedido de secuestro por un robo denunciado en Cipolletti y era buscado por la Brigada de Investigaciones por un intento de robo en el barrio El Manzanar. Lo que parecía ser la recuperación de otro automóvil sustraído terminó revelando una situación mucho más compleja.
Al identificar a los dos ocupantes, las inconsistencias aparecieron de inmediato. Ninguno pudo presentar documentación del vehículo, las explicaciones sobre cómo habían llegado hasta allí no coincidían y tampoco lograron indicar dónde se alojaban en Bariloche. Ese escenario terminó con ambos detenidos por disposición de la Fiscalía, bajo la sospecha del delito de encubrimiento.
Sin embargo, la sorpresa mayor llegó cuando se profundizaron las averiguaciones sobre uno de los arrestados. Las consultas realizadas con organismos nacionales confirmaron que el ciudadano chileno era Felipe Nicolás Tápia Baez, registraba un pedido de captura vigente emitido por un juzgado de la Ciudad de Buenos Aires. No se trataba de una causa menor: era requerido para responder por un expediente de robo agravado que permanecía abierto desde 2024.
Desde ese momento, el expediente dejó de girar únicamente alrededor del vehículo robado. La Justicia dispuso que el detenido permaneciera incomunicado mientras se organizaban las actuaciones necesarias para ponerlo a disposición del tribunal que lo reclamaba desde hacía casi dos años.
Finalmente, durante la mañana de este martes, una comisión de Gendarmería Nacional llegó hasta Bariloche para ejecutar el traslado. El detenido fue entregado junto con toda la documentación judicial, el certificado médico, las fichas dactiloscópicas y el resto de las actuaciones exigidas por el protocolo para su extradición.