Un hombre que permaneció prófugo durante más de cinco años fue acusado este lunes por un homicidio y dos intentos de homicidio ocurridos en enero de 2021 en el barrio Valentina Sur de la ciudad de Neuquén. La fiscalía sostiene que participó de un violento ataque a tiros en una plaza, donde murió Rubén Alejandro Polanco y otras dos personas resultaron gravemente heridas. El imputado fue detenido días atrás en Senillosa, donde presuntamente se ocultaba utilizando otra identidad y modificando su apariencia física.
Después de más de cinco años de permanecer prófugo de la Justicia, L.C.G. finalmente fue detenido y acusado por uno de los ataques armados más violentos registrados en el barrio Valentina Sur de Neuquén.
La fiscal del caso, Lorena Juárez, junto al asistente letrado Maximiliano Jávega, formularon cargos contra el acusado por un hecho ocurrido el 22 de enero de 2021, cuando un ataque a tiros terminó con el asesinato de Rubén Alejandro Polanco y dejó a otras dos personas heridas de gravedad.
La audiencia se realizó este lunes y el juez de garantías Juan Guaita avaló la acusación presentada por el Ministerio Público Fiscal, además de ordenar la prisión preventiva del imputado por un plazo de cuatro meses.
Un ataque a tiros en una plaza de Valentina Sur
Según la reconstrucción realizada por la fiscalía, el violento episodio ocurrió entre las 20:30 y las 21 en una plaza ubicada sobre las calles Choele Choel y San Ignacio, en el barrio Valentina Sur.
De acuerdo con la acusación, L.C.G. llegó al lugar junto a otro hombre identificado como L.E.V. a bordo de un Citroën C3 gris con vidrios polarizados.
La hipótesis de la fiscalía sostiene que L.E.V. descendió del vehículo armado con una pistola calibre 9 milímetros y comenzó a disparar directamente contra J.M.S., mientras L.C.G. permanecía dentro del auto alentando el ataque.
“Matalo, matalo”, le habría gritado al tirador, según expuso la fiscal Lorena Juárez durante la audiencia.
El ataque fue brutal. J.M.S. recibió cinco disparos que le provocaron fracturas en ambas piernas y debió permanecer internado durante más de 30 días.
En medio de la balacera, otra persona identificada como M.J.S. intentó intervenir para frenar la agresión, pero terminó herida de un disparo en el antebrazo izquierdo.
La situación terminó de la peor manera cuando Rubén Alejandro Polanco fue alcanzado por un disparo en el hombro izquierdo. La bala le provocó una hemorragia toracoabdominal que derivó en su muerte.
La acusación: homicidio y tentativa de homicidio
Durante la formulación de cargos, la fiscalía atribuyó a L.C.G. el delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego, en concurso real con dos homicidios agravados por el uso de arma de fuego en grado de tentativa, todo en carácter de coautor.
Para el Ministerio Público Fiscal existió un “plan previo” entre ambos acusados y L.C.G. tuvo un rol clave en el ataque.
Según explicó Juárez, el imputado tuvo “dominio funcional del hecho” al conducir el vehículo utilizado tanto para llegar al lugar como para escapar después de la balacera.
Más de cinco años prófugo
Uno de los aspectos que más llamó la atención durante la audiencia fue el tiempo que el acusado logró permanecer prófugo. El asistente letrado Maximiliano Jávega detalló que L.C.G. estuvo evadido desde enero de 2021 hasta el pasado 7 de mayo de 2026, cuando finalmente fue localizado y detenido durante un allanamiento realizado en Senillosa por personal de la división de recaptura de evadidos de la Policía de Neuquén.
Según la investigación, el hombre se ocultaba en una zona de chacras de difícil acceso donde habría residido durante aproximadamente dos años.
La fiscalía sostuvo además que utilizaba otra identidad y había modificado notablemente su aspecto físico para evitar ser reconocido. Entre otras maniobras, dejó crecer su cabello y su barba, además de movilizarse en una camioneta Chevrolet S10 blanca para no levantar sospechas.
Para los investigadores, todas esas conductas demostraron una clara intención de mantenerse oculto y evitar el accionar de la Justicia.
Rechazaron la prisión domiciliaria
Durante la audiencia, la defensa no cuestionó la formulación de cargos, aunque solicitó que el imputado cumpliera prisión domiciliaria bajo monitoreo electrónico.
Sin embargo, el juez Juan Guaita rechazó el pedido y consideró que el antecedente de la fuga representaba un riesgo procesal concreto.
El magistrado remarcó que el acusado logró permanecer oculto durante más de cinco años pese a existir una orden de captura vigente en su contra.
Finalmente, Guaita tuvo por formulados los cargos presentados por la fiscalía, fijó un plazo de investigación de cuatro meses y ordenó la prisión preventiva por el mismo período mientras avanza la causa judicial.