Un violento despiste ocurrido durante la madrugada de este lunes en Ruta 7 volvió a poner bajo la lupa situaciones que se repiten en las calles y rutas de la región: conductores que circulan sin seguro y que, tras protagonizar un incidente, se niegan al control de alcoholemia.
El episodio ocurrió alrededor de las 5:10 en la zona de la tercera rotonda de Centenario. Allí, un joven de 27 años que manejaba un Toyota Corolla blanco perdió el control del vehículo y terminó sobre la calle colectora Delia Salas, a pocos metros de la Casa de la Cultura.
Terminó fuera de la ruta y casi choca contra un comercio
Según se informó, el auto cruzó la división de la calzada y quedó detenido con las cuatro ruedas estalladas.
La escena dejó en evidencia la violencia del impacto. El vehículo terminó a escasa distancia de un comercio ubicado en el sector y el desenlace pudo haber sido mucho más grave.
A pesar de los daños, el conductor salió ileso.
Se negó al control de alcoholemia
Cuando efectivos de Tránsito Villa Obrera llegaron al lugar para intervenir en el procedimiento, el joven se negó a realizar el test de alcoholemia.
Por esa razón, las autoridades le retuvieron la licencia de conducir y le labraron la infracción correspondiente.
Además, durante el control de documentación detectaron otra irregularidad: el seguro obligatorio del vehículo estaba vencido.
El auto quedó en el lugar
Tras las actuaciones policiales, el vehículo fue entregado en el lugar a otra persona que se presentó para retirarlo.
Antes de autorizar la entrega, los efectivos realizaron el test de alcoholemia al nuevo conductor y el resultado dio negativo.
Mientras se intenta establecer qué provocó el despiste, el episodio volvió a dejar una escena preocupante sobre una de las rutas más transitadas del área metropolitana neuquina.