La Policía Federal desmanteló dos viveros clandestinos de marihuana en Cipolletti tras una investigación iniciada por una denuncia anónima: los allanamientos confirmaron que dos casas ubicadas a pocos metros funcionaban como centros de cultivo ilegal y se secuestraron 56 plantas de cannabis sativa en plena producción.
El operativo no fue casual ni improvisado. Todo comenzó el mes pasado, cuando un dato anónimo encendió las alarmas en la División Antidrogas ubicada en la ciudad. Alguien habló. Señaló dos domicilios donde, según la advertencia, se movía más que simples plantas decorativas. A partir de ahí, la maquinaria judicial se puso en marcha y los federales empezaron a mirar de cerca lo que pasaba en esa cuadra aparentemente tranquila.
Sin embargo, lo que encontraron fue mucho más que una sospecha. Con tareas de inteligencia, seguimientos y rastrillajes, los investigadores confirmaron que ambas viviendas, ubicadas en la misma manzana, funcionaban como verdaderos viveros de cannabis sativa. No era un cultivo aislado. Era una estructura duplicada, organizada y a escasos metros de distancia.
Con esas pruebas en la mano, la Unidad Fiscal de General Roca, a cargo de Sebastián Gallardo junto al auxiliar fiscal Francisco Iglesia Frezzini, dio luz verde a los allanamientos. Y ahí llegó el golpe. En cuestión de horas, los efectivos irrumpieron en los inmuebles y desarmaron el circuito de producción.
El resultado fue contundente: 56 plantas de marihuana secuestradas. Un número que, sin ser descomunal, confirma que no se trataba de consumo personal improvisado, sino de un esquema de cultivo sostenido. Cada planta estaba condicionada y cuidadapara producir una cantidad estimativa de 3 kilos de cogollos.
No se informaron detenidos ni responsables identificados públicamente, lo que abre un interrogante clave: ¿quién estaba detrás de estos viveros? ¿Se trataba de cultivadores independientes o de algo más grande que todavía no salió a la luz?
Por lo pronto, los elementos incautados quedaron a disposición de la Justicia Federal por infracción a la ley de drogas. Mientras tanto, la investigación sigue su curso, intentando desentrañar si estas dos casas eran un punto aislado o parte de una red más amplia que opera en silencio.