Una adolescente de 15 años vivió una pesadilla cuando dos delincuentes irrumpieron por la fuerza en una vivienda del barrio Obrero de Cipolletti, la amenazaron con un arma blanca y la encerraron en el baño para poder saquear la casa con total tranquilidad. Antes de ser detenidos por la Policía, los ladrones alcanzaron a llevarse una computadora, un teléfono celular, alimentos y hasta las salchichas que había en la heladera.
Todo ocurrió durante las primeras horas de la mañana. Según la investigación del hecho, los asaltantes rompieron la puerta de ingreso y entraron violentamente a la vivienda. Una vez adentro, sorprendieron a la menor, la intimidaron con un elemento cortante y la obligaron a permanecer encerrada mientras recorrían cada ambiente en busca de cualquier cosa de valor.
Con la víctima reducida y sin posibilidad de pedir ayuda, los delincuentes revolvieron cada rincón de la casa. No dejaron prácticamente nada sin revisar. Se apoderaron de una computadora portátil, un celular y también de alimentos.
El nivel de impunidad fue tal que incluso cargaron con las salchichas que encontraron en la heladera, un detalle que refleja hasta qué punto decidieron llevarse todo lo que encontraron a su paso.
Logró escapar y pedir ayuda
Sin embargo, el plan comenzó a derrumbarse cuando la adolescente logró escapar del baño y salir de la vivienda para pedir auxilio. El desesperado pedido de ayuda movilizó a vecinos del sector y permitió que la Policía llegara rápidamente al lugar, mientras los sospechosos intentaban alejarse creyendo que habían concretado un golpe perfecto.
A partir de ese momento se desplegó un operativo en las inmediaciones. Efectivos de la Comisaría 45° divisaron a los dos hombres a pocos metros de la vivienda, en un inmueble lindero, y procedieron a detenerlos antes de que pudieran desaparecer del barrio. Ambos quedaron a disposición de la Justicia.
En paralelo, la Fiscalía de turno tomó intervención y el personal del Gabinete de Criminalística para relevar pruebas y también dio participación a la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (SENAF), teniendo en cuenta que la principal víctima del violento episodio fue una menor de edad.