La Legislatura de Río Negro sancionó este jueves, con modificaciones, la ley que otorga incentivos por arraigo local y formación provincial a los docentes. La norma fue aprobada por mayoría y modifica el Estatuto del Personal Docente (Ley 391) para permitir que maestros y profesores egresados de institutos de formación docente continua locales reciban cuatro puntos adicionales en su legajo.
El beneficio también alcanzará a quienes obtengan títulos en universidades nacionales con sede en la provincia o acrediten domicilio legal en Río Negro al momento de la apertura del legajo. El legislador Facundo López (JSRN) explicó que la redacción es “más amplia” que el planteo original, ya que incorpora no solo al Instituto de Patagones sino también a las universidades nacionales que dictan carreras en la provincia.
Desde el gremio UnTER, en cambio, se cuestionó duramente la aprobación. La conducción sindical sostuvo que la reforma fue sancionada “de espaldas a la docencia”, sin consulta previa ni consideración de las observaciones planteadas por el conjunto de trabajadores de la educación.
“Estuvimos presentes en la Legislatura para defender los derechos de la docencia y exigir que se escuche nuestra voz, pero el oficialismo y bloques afines decidieron avanzar sin contemplar nuestras preocupaciones”, señalaron.
El sindicato advirtió que la modificación se inscribe en una política de ajuste que avanza sobre derechos conquistados, en un contexto en el que el Gobierno provincial continúa cerrando escuelas y residencias rurales, desoyendo las verdaderas necesidades del sistema educativo. “No aceptamos reformas impuestas ni decisiones tomadas de espaldas a la docencia. Vamos a seguir organizados, defendiendo el Estatuto Docente, la Escuela Pública y cada uno de nuestros derechos”, remarcaron desde UnTER.