A pedido de la fiscal Rocío Rivero, un tribunal condenó a O.E.T a la pena de 9 años de prisión de cumplimiento efectivo por haber abusado sexualmente en reiteradas oportunidades de una adolescente de 13 años que formaba parte de su círculo familiar. La condena fue impuesta luego de que el acusado reconociera los hechos durante el juicio y pidiera perdón a la víctima y a su familia.
El caso
De acuerdo con la acusación presentada por la Fiscalía, los abusos ocurrieron entre octubre de 2023 y febrero de 2024 en una vivienda de Rincón de los Sauces, donde el acusado convivía con la adolescente y su madre. La investigación determinó que el hombre aprovechaba los momentos en que quedaba a cargo de la menor para vejarla.
Los episodios se produjeron al menos en cinco oportunidades entre octubre de 2023 y el 5 de febrero de 2024. La situación salió a la luz cuando la adolescente logró contarle a su madre lo que estaba ocurriendo y la mujer realizó la denuncia ante las autoridades.
Tras analizar las pruebas reunidas durante la investigación, el tribunal declaró penalmente responsable al acusado por los delitos de abuso sexual simple agravado por la guarda y la convivencia preexistente, reiterado; y abuso sexual con acceso carnal agravado por la guarda y la convivencia preexistente, también reiterado en al menos cinco oportunidades.
Los fundamentos de la pena
Durante la audiencia de cesura realizada este jueves 18 de junio, la fiscal Rivero solicitó una pena de nueve años de prisión de cumplimiento efectivo. Para fundamentar el pedido, señaló como agravantes la magnitud del daño psicológico sufrido por la víctima, acreditado mediante informes incorporados al juicio, el vínculo de confianza que existía entre el acusado y la adolescente, la reiteración de los hechos y la circunstancia de que al menos dos de los abusos ocurrieron en presencia de otro menor de edad.
Como atenuantes, la representante del Ministerio Público Fiscal (MPF) valoró la ausencia de antecedentes penales computables, el reconocimiento de los hechos y el arrepentimiento expresado por el acusado durante el debate oral.
El pedido fue acompañado tanto por la querella como por la defensa.
Finalmente, el tribunal integrado por los jueces Raúl Aufranc, Natalia Pelosso y Juan Manuel Kees resolvió imponer la pena solicitada por las partes. Además, dispuso la inscripción de la condena en el Registro Provincial de Personas Condenadas por Delitos contra la Integridad Sexual (RIPeCoDIS) y estableció que el condenado deberá afrontar las costas del proceso.