El silencio en la sala de audiencias de la Ciudad Judicial de Neuquén anticipaba una resolución esperada. Tras el juicio que lo declaró culpable, este lunes la Justicia fijó en 10 años de prisión efectiva la pena para un hombre condenado por abusar sexualmente de una adolescente de su entorno familiar, hechos que ocurrieron durante más de un año en la vivienda donde convivían.
El condenado, identificado por sus iniciales L.E.M. para preservar la identidad de la víctima, fue hallado penalmente responsable por los delitos de abuso sexual simple y abuso sexual con acceso carnal continuado, agravados por el vínculo y la convivencia preexistente.
De acuerdo con la acusación del Ministerio Público Fiscal, los abusos ocurrieron en un domicilio ubicado en un barrio de la ciudad de Neuquén y se desarrollaron bajo dos modalidades distintas.
El primer hecho fue situado en diciembre de 2022, cuando el hombre abusó sexualmente de la adolescente. Luego, desde comienzos de 2023 y hasta abril de 2024, las agresiones se repitieron de manera sistemática, incluyendo acceso carnal.
La fiscal del caso, Carolina Mauri, sostuvo durante la audiencia de determinación de la pena que la gravedad no solo radicaba en la naturaleza de los delitos, sino también en su continuidad y en la relación de confianza existente entre agresor y víctima.
Entre los agravantes señalados, remarcó la pluralidad de hechos y los antecedentes penales del acusado, quien ya había recibido en 2019 una condena en suspenso por un delito de características similares.
El pedido de la fiscalía y la decisión del tribunal
El planteo acusatorio fue acompañado por la defensora de los Derechos de Niñez y Adolescencia, Andrea Rapazzo, quien adhirió tanto a los agravantes como al monto de pena solicitado.
Finalmente, el tribunal colegiado integrado por los jueces Luis Giorgetti, Lucas Yancarelli y Juan Pablo Encina resolvió hacer lugar al pedido de las partes acusadoras y fijó la condena en 10 años de prisión efectiva.
Además, ordenó la inscripción del condenado en el Registro de Personas Condenadas por Delitos contra la Integridad Sexual (RIPeCoDIS), medida que busca reforzar los mecanismos de control y prevención.
El próximo paso: comenzar a cumplir la condena
Con la pena ya establecida, la Oficina Judicial deberá fijar en los próximos días una audiencia de ejecución en la que el condenado deberá presentarse formalmente para quedar detenido y comenzar a cumplir la sentencia.
La identidad completa del acusado no fue difundida por disposición judicial, con el objetivo de proteger a la víctima y evitar cualquier posibilidad de identificación.
La resolución cerró así una etapa judicial marcada por el testimonio, la reconstrucción de los hechos y la intervención de organismos especializados, en un caso que volvió a poner en foco la gravedad de los abusos cometidos dentro del ámbito familiar y la importancia de la intervención temprana del sistema judicial.