La investigación por el asesinato de Agustín Flores dio este lunes un paso clave. Marcelo Fernando Miguelez, de 23 años, fue acusado de ser el autor del disparo que dio en la nuca del joven de 20 años, en el barrio Villarino de Cipolletti. Los jóvenes ya habían tenido una pelea hacía unos días en el boliche KPLA, y que la noche del crimen, hermano del líder de la barra Los Innombrables llegó a la esquina de Turrín y Newbery y efectuó 15 detonaciones con una psitola 9 milímetros contra un grupo en el que se encontraba la víctima.
La hipótesis fue expuesta durante la audiencia de formulación de cargos por el fiscal Diego Vázquez, quien reconstruyó cómo, según la investigación, la disputa entre ambos grupos no terminó aquella noche dentro del local bailable. Por el contrario, el enfrentamiento habría escalado hasta desembocar en un ataque a sangre y fuego durante la madrugada del viernes.
De acuerdo con la acusación, Miguelez llegó hasta la esquina de Jorge Newbery y Antonio Turrín acompañado por otro hombre que conducía una moto. Allí, donde varias personas permanecían reunidas alrededor de una fogata improvisada en un tacho, el acusado descendió del rodado, sacó una pistola calibre 9 milímetros y efectuó alrededor de quince disparos contra el grupo.
Uno de esos proyectiles impactó en la parte posterior de la cabeza de Agustín Flores. El joven fue trasladado de urgencia por familiares al hospital Pedro Moguillansky, pero pese al esfuerzo de los médicos murió pocas horas después como consecuencia de la grave herida.
Mientras el autor de los disparos escapaba junto a su cómplice, comenzaron las primeras tareas de investigación. Personal de la Subcomisaría 79°, de la Comisaría 4°, la Brigada de Investigaciones, Criminalística y la Fiscalía trabajaron en la escena del crimen, un procedimiento que incluso se vio dificultado por la reacción de allegados a la víctima.
Sin embargo, los investigadores lograron reunir testimonios que comenzaron a marcar un rumbo. Varios testigos hicieron referencia a la pelea ocurrida días antes en el boliche KPLA y mencionaron el nombre de Marcelo Miguelez como uno de los protagonistas de ese enfrentamiento. Para la Fiscalía, ese episodio constituye hasta el momento el principal móvil del crimen, aunque existen versiones de viejas rencillas vinculadas a la venta de drogas.
La investigación ya había tenido un avance importante durante la jornada del viernes, cuando se realizaron cinco allanamientos simultáneos en Cipolletti y Fernández Oro. En esos procedimientos fue detenido Miguelez y además se secuestraron dos pistolas calibre 9 milímetros que serán sometidas a pericias balísticas para determinar si alguna fue utilizada en el homicidio. También incautaron teléfonos celulares, equipos de comunicación, prendas de vestir y otros elementos considerados de interés para la causa.
Como publicó en exclusiva Mejor Informado, el detenido mantiene un vínculo con Los Innombrables, la facción más violenta de la barra brava de Cipolletti, además de pertenecer a una familia con antecedentes judiciales de alto impacto. Su hermano mayor, Gonzalo David Miguelez, fue uno de los nombres históricos de ese grupo y actualmente cumple una condena en la provincia de Buenos Aires por integrar una banda de boqueteros.
Durante la audiencia de este lunes, el defensor oficial Marcelo Caraballo no cuestionó la imputación ni el pedido de prisión preventiva. Solamente solicitó que su asistido no permanezca alojado en el Establecimiento Penal de Cipolletti debido a conflictos con otros internos.
Además, el defensor reveló un dato que ahora puede transformarse en una pieza clave de la investigación. Miguelez entregó voluntariamente su teléfono celular junto con el código de desbloqueo, por lo que el aparato será analizado por la Oficina de Investigación en Telecomunicaciones (OITEL). Según adelantó, allí podrían aparecer mensajes y amenazas intercambiadas por redes sociales vinculadas con el conflicto con Flores y sus amigos.
Finalmente, la jueza María Agustina Bagniole dio por formulados los cargos por homicidio agravado y ordenó que Marcelo Fernando Miguelez permanezca en prisión preventiva durante cuatro meses mientras los investigadores buscan identificar al motociclista que lo acompañaba, esperan los resultados de las pericias y reúnen nuevas pruebas para esclarecer por completo el crimen que conmociona a Cipolletti.