Brian Matías Cauyumán, líder de la facción más violenta de la barra de Cipolletti, denominados Los Innombrables, volvió a hacer honor a su prontuario. Hoy se sentó junto con otros compañeros de tablón, los cuatro fueron acusados por el brutal ataque a los integrantes de "La 69", la histórica hinchada del club. Los violentos le causaron heridas graves a un hincha y a golpearon a dos policías, por eso fueron acusados por el delito de "intimidación pública en concurso real con atentado contra la autoridad, siendo responsables a título de coautores", pero sólo quedó detenido el único que tenía antecedentes, el capo de la hinchada que ocupa el lateral de La Visera.
El banderazo, con el que los barras pretendían despedir al plantel que comienza un nuevo Tornero Federal, terminó con incidentes. Pero lo que ocurrió esa tarde no fue un episodio aislado. Cauyumán no es un nombre más: es el actual líder de “Los Innombrables”, la facción más violenta de la barra del Albinegro. Heredó ese lugar tras la caída de Gonzalo David Miguelez, detenido en agosto de 2024, y desde entonces consolidó su poder con base en el barrio La Paz.
Pero en julio del año pasado fue condenado a 1 año y un mes de prisión efectiva. En abril de 2025 los vecinos lo atraparon robando y le dieron una brutal paliza, hasta que llegó la Policía y lo detuvo. Como ya tenía antecedentes, se ajustó a un juicio abreviado, reconoció su culpabilidad y fue preso.
El martes pasado quedó en libertad, por buena conducta se le redujo la pena. En ese contexto, el martes aprovechó para recupear el mando en la barra. Y para eso nada mejor que enfrentarse con los rivales, los viejos de "La 69". Una facción estaba delante del colectivo y la otra por detrás. Cauyumán, recién salido de la cárcel, con sed de protagonismo encabezó la revuelta.
Según la reconstrucción judicial, cerca de las 19.30 la situación se descontroló. Un grupo de unos 15 integrantes de “Los Innombrables” avanzó con violencia: volaron piedras, palos y hasta “facas”. Del otro lado, la respuesta no tardó en llegar. En cuestión de minutos, el frente del estadio se transformó en un campo de batalla con La Visera y el colectivo de fondo.
El resultado fue alarmante. Un integrante de “La 69” terminó con una puñalada en la zona baja de la espalda y permanece internado en el hospital Pedro Moguillansky, sin poder declarar por la gravedad de las heridas. Además, dos suboficiales de la Policía, un sargento y una cabo, sufrieron traumatismos importantes y debieron ser asistidos en una clínica privada.
Las grabaciones, prueba clave
Mientras tanto, la investigación avanza contrarreloj. El fiscal Diego Vázquez ya cuenta con horas de grabaciones de cámaras de seguridad, registros de comercios y videos aportados por testigos. Sin embargo, todavía no pudieron identificar con certeza al autor de la puñalada, un dato clave que podría agravar aún más la situación judicial de los involucrados.
En paralelo, la audiencia judicial dejó en claro que no todos quedaron en la misma situación. Cauyumán, señalado como uno de los cabecillas del ataque, fue imputado por atentado a la autoridad e intimidación pública y quedó detenido con prisión preventiva por al menos dos meses. La jueza consideró que existe riesgo de entorpecimiento de la investigación.
En cambio, los otros tres acusados, Jorge Cortez Cañete, Lautaro Catalán y Sebastián Quiroga, recuperaron la libertad, aunque con fuertes restricciones: no podrán acercarse a menos de 300 metros del estadio, deberán presentarse semanalmente en la comisaría y, cada vez que Cipolletti juegue de local, tendrán que permanecer en una unidad policial.
Así, en menos de 24 horas, Cauyumán pasó de recuperar la calle a volver a una celda. Una secuencia que expone no solo su rol dentro de la barra más temida de Cipolletti, sino también el nivel de violencia que sigue rodeando al fútbol regional. Porque esta vez hubo un herido grave. Y la historia, lejos de cerrarse, recién empieza.