Un kiosco narco fue desbaratado este viernes 17 de octubre en Plaza Huincul, tras un operativo de la Policía provincial que incluyó tres allanamientos simultáneos en viviendas del barrio Otaño. Durante los procedimientos, los efectivos secuestraron cocaína, dinero en efectivo, teléfonos celulares, un dispositivo de cobro electrónico de Mercado Pago y una camioneta, entre otros elementos de interés para la investigación.
Como resultado del operativo, una mujer de 32 años y un hombre de 62 fueron imputados penalmente en el marco de una causa por presunta infracción a la Ley Nacional de Estupefacientes N.º 23.737.
Tres allanamientos por la venta de drogas
El procedimiento se llevó a cabo el viernes 16 de octubre, luego de una investigación que comenzó a mediados de septiembre. En ese momento, personal de la División Antinarcóticos de la Comarca recibió información sobre una vivienda del barrio Otaño en la que presuntamente se comercializaban estupefacientes.
Con las pruebas obtenidas durante la investigación, se dio intervención a la Fiscalía de Microtráfico, que solicitó las correspondientes órdenes de allanamiento.
A partir de esos datos, los investigadores avanzaron con distintas tareas para identificar el domicilio y reunir pruebas sobre la actividad denunciada. Las averiguaciones permitieron establecer que el inmueble funcionaría como una boca de expendio de drogas.
Además, durante la investigación se identificaron otras dos viviendas que serían utilizadas para ocultar y fraccionar las sustancias. Con esos elementos, la Policía avanzó con los tres allanamientos simultáneos.
Cocaína, dinero y una camioneta entre los elementos secuestrados
Durante los procedimientos, los efectivos incautaron distintos elementos que quedaron incorporados a la causa judicial.
Entre lo secuestrado se encuentran:
- Clorhidrato de cocaína.
- Dinero en efectivo.
- Teléfonos celulares.
- Un dispositivo de cobro electrónico de Mercado Pago.
- Una camioneta tipo pick-up.
- Otros elementos considerados de interés para la investigación.
El hallazgo de estos elementos forma parte de las pruebas reunidas en el marco de la causa, que busca determinar las responsabilidades de las personas involucradas y establecer el alcance de la presunta actividad de comercialización de estupefacientes.