Una joven de 18 años con discapacidad fue encontrada sana y salva en Viedma luego de un intenso operativo de búsqueda que se extendió durante casi cuatro horas y movilizó a distintas áreas de la Policía de Río Negro. El trabajo conjunto entre operadores del 911 RN Emergencias, efectivos de la Subcomisaría 63°, la Comisaría 34°, personal del Cuerpo de Operaciones Especiales y Rescate.(COER) y la División Canes resultó determinante para concretar el hallazgo.
Cómo fue el operativo de cuatro horas que permitió encontrar a la joven de 18 años en Viedma
La búsqueda comenzó alrededor de las 20 de ese viernes, cuando se reportó la desaparición de la joven, quien se había ausentado de su domicilio varias horas antes. Una vez radicada la denuncia, el sistema 911 activó el protocolo correspondiente y coordinó las primeras acciones con las dependencias policiales intervinientes.
Mientras los efectivos realizaban recorridos preventivos y rastrillajes en distintos sectores de la capital rionegrina, los operadores del Centro de Monitoreo iniciaron un seguimiento estratégico mediante las cámaras de videovigilancia. Al mismo tiempo, la descripción física y la vestimenta de la joven fueron difundidas a toda la red policial para ampliar el alcance de la búsqueda.
Con el avance de las tareas se incorporó la División Canes, que trabajó junto a "Asia", un perro especializado en búsqueda de personas. El animal siguió un rastro desde las inmediaciones de la vivienda de la joven y permitió orientar el despliegue de los equipos en tierra, descartando zonas y focalizando los esfuerzos en sectores considerados de interés.
Aunque en determinado momento el rastro se perdió, el operativo continuó con el apoyo permanente de los operadores del 911, que mantuvieron el monitoreo en tiempo real de las cámaras de seguridad de la ciudad.
Una imagen de las cámaras de videovigilancia, la clave
La clave llegó a las 23.56, cuando uno de los operadores detectó en las imágenes a una mujer cuyas características coincidían con las de la persona buscada. A partir de ese momento se estableció una coordinación permanente con los móviles policiales, informando en tiempo real el recorrido que realizaba la joven por la vía pública.
Gracias a esa asistencia, efectivos de la Subcomisaría 63° lograron interceptarla apenas dos minutos después. Los uniformados confirmaron que se encontraba en buen estado de salud y activaron el protocolo de asistencia correspondiente, con intervención del médico policial.
Posteriormente, la joven fue restituida a su entorno familiar, dando por finalizado un procedimiento. Procedimiento que, una vez más, puso de manifiesto la importancia de la articulación entre la tecnología de monitoreo, los recursos especializados y el trabajo operativo desplegado por las fuerzas de seguridad rionegrinas.