Una discusión entre vecinos por un auto mal estacionado que bloqueaba el ingreso de un garaje, en Cipolletti, terminó a los tiros. Un joven de 19 años recibió un balazo en el hombro durante el violento episodio y, tras la investigación y varios allanamientos, el agresor fue acusado y quedó detenido con prisión domiciliaria, con tobillera electrónica, prohibición de acercarse a la víctima y autorización para salir únicamente a trabajar.
Todo comenzó durante la madrugada del domingo 16 de agosto, cerca de las 2:30, en la calle Don Bosco al 2000. Lo que había empezado como un reclamo por un auto estacionado frente al ingreso de un garaje rápidamente escaló hasta convertirse en una escena de extrema violencia.
Según la acusación fiscal, el hombre discutió con las personas que participaban de un cumpleaños en una vivienda vecina. El motivo del enfrentamiento fue precisamente que algunos vehículos impedían el ingreso a su propiedad.
Sin embargo, la discusión no terminó con insultos ni con un simple reclamo. De acuerdo con la investigación, el acusado sacó un arma y comenzó a disparar al aire. Después, apuntó hacia las personas que se encontraban en el lugar y efectuó al menos seis disparos.
Uno de esos proyectiles alcanzó a un joven de 19 años en el hombro izquierdo. El herido tuvo que ser trasladado para recibir asistencia médica y el certificado emitido por el hospital permitió incorporar formalmente la lesión a la investigación.
Pero mientras la víctima era atendida, la Policía comenzó a reconstruir lo ocurrido. Y pocas horas después del ataque llegó uno de los datos más contundentes del procedimiento.
Entre las 6:12 y las 7:49 de esa misma mañana, efectivos de la Subcomisaría 79° realizaron un allanamiento en una vivienda de calle Don Bosco. El resultado fue positivo: frente al domicilio encontraron y secuestraron seis vainas servidas calibre 9 milímetros, además de otros elementos que quedaron incorporados a la causa.
Además, durante el procedimiento fueron secuestrados cuatro teléfonos celulares, una tarjeta SD de 64 GB con las grabaciones de las cámaras de seguridad y un camperón de Boca Juniors, azul con franjas amarillas. También encontraron municiones de diferentes características y calibres, entre ellas cartuchos identificados como 32 y 380, además de otros proyectiles.
En paralelo, la Fiscalía reunió testimonios del joven herido, de sus padres y de personas que se encontraban en el lugar. A eso sumó filmaciones, informes de Criminalística, actas de la intervención policial y documentación médica.
Con todo ese material, la fiscal Rocío Guiñazú formuló cargos contra el hombre como autor de abuso de arma de fuego, lesiones y portación ilegítima de un arma de guerra.
La defensa, representada por el abogado Mario Martín Haag, no cuestionó los hechos ni la calificación legal básica, aunque planteó una diferencia sustancial: sostuvo que su cliente no actuó con intención, es decir, cuestionó la existencia de dolo.
A pesar de ese planteo, la Fiscalía pidió que el acusado permanezca detenido mediante una prisión preventiva, argumentando la necesidad de evitar riesgos para la investigación y proteger a las personas involucradas.
Finalmente, la jueza de Garantías Agustina Bagniole dio por formulados los cargos. Pero además dispuso que la prisión preventiva se cumpla bajo una modalidad particular.
El hombre no irá a una unidad penitenciaria. Permanecerá detenido en la casa de un familiar, ubicada a casi dos kilómetros del lugar donde se produjo la discusión. La decisión tuvo en cuenta que sería el único sostén económico de sus cuatro hijos.
Deberá utilizar un dispositivo de rastreo satelital y solamente podrá salir del domicilio para ir a trabajar. Además, tiene una prohibición expresa de acercarse o comunicarse con el joven herido y con cualquiera de sus familiares, por cualquier medio.