Un hombre que estaba prófugo desde 2024 tras cortarse la tobillera electrónica fue detenido este fin de semana en Cipolletti luego de protagonizar una escena de extrema violencia de género: golpeó a su pareja, dejó encerradas a sus dos hijas pequeñas dentro de una vivienda y atacó con un cuchillo a un policía. Este lunes le formularon cargos y quedó detenido con prisión preventiva por dos meses.
El caso, que generó fuerte preocupación por el riesgo al que estuvieron expuestas las menores, comenzó en la madrugada del sábado, alrededor de las 4. Según la acusación fiscal, el hombre agredió físicamente a su pareja y la expulsó de la casa a los empujones. Sin embargo, lo más alarmante ocurrió después: las dos niñas, de apenas cuatro años y ocho meses, quedaron dentro de la vivienda junto al agresor.
Ante ese escenario desesperante, la mujer dio aviso inmediato a la Policía, temiendo por la integridad de sus hijas. En medio de la tensión, logró reingresar a la casa a través de una vivienda vecina y rescatar a la bebé. No obstante, la niña de cuatro años permanecía dentro, aún en una situación de alto riesgo.
Mientras tanto, al advertir la llegada de los efectivos, el hombre tomó un cuchillo y lanzó amenazas directas contra los uniformados. La escena se volvió cada vez más tensa. Los policías intentaron calmar la situación mediante el diálogo, pero todo escaló en segundos: cuando la niña se acercó, uno de los agentes logró tomarla del brazo y sacarla del lugar.
Fue en ese instante crítico cuando el agresor atacó. Con el cuchillo en la mano, hirió a uno de los efectivos en el brazo izquierdo, provocándole una herida leve, aunque suficiente para agravar aún más su situación judicial.
Según detalló el Fiscal, el imputado ya contaba con antecedentes penales. En 2021 había sido condenado a tres años de prisión en suspenso por un robo calificado cometido en poblado y en banda, también con un episodio de atentado contra la autoridad.
Además, tenía otra causa abierta desde 2022 por hurto, violación de domicilio y daño. Por estos antecedentes se encontraba cumpliendo prisión domiciliaria, hasta que en 2024 decidió cortar la tobillera electrónica y escapar. Desde entonces, pesaba sobre él un pedido de captura.
Hoy, la fiscalía le formuló cargos por lesiones leves agravadas por el vínculo y en contexto de violencia de género, además de atentado a la autoridad agravado, en concurso con otras figuras penales.
El defensor oficial no se opuso a la acusación ni a la medida cautelar, reconociendo la gravedad del caso. En consecuencia, el juez de Garantías dio por formulados los cargos, habilitó la investigación penal preparatoria y ordenó la prisión preventiva por el plazo de dos meses.