Una médica psiquiátrica fue condenada a 3 años de prisión en suspenso y la inhabilitación para ejercer la medicina durante 10 años, por el homicidio culposo de Thomás Octavo, el adolescente de 17 años que murió en octubre de 2022 después de regresar de su viaje de egresados. La profesional reconoció su responsabilidad penal en un juicio abreviado y aceptó la acusación fiscal que sostiene que una atención adecuada “muy probablemente hubiera cambiado el destino” del joven.
El fallo golpeó fuerte porque el caso de Thomás se transformó con el tiempo en uno de los expedientes más estremecedores vinculados a viajes estudiantiles en Bariloche. Detrás de la condena aparece la reconstrucción de una cadena de desatenciones, síntomas ignorados y decisiones médicas cuestionadas que comenzaron en plena gira de egresados y terminaron con el adolescente muriendo en terapia intensiva en Buenos Aires.
Según la investigación judicial, todo arrancó el 19 de octubre de 2022, cuando Thomás empezó a sentirse mal en un hotel de Bariloche mientras viajaba junto a compañeros de San Justo, en La Matanza. Primero tuvo fiebre y un fuerte deterioro físico. Sin embargo, lejos de activarse una asistencia médica urgente, el joven permaneció aislado en una habitación prácticamente abandonado a su suerte, recibiendo apenas paracetamol mientras empeoraba hora tras hora.
Además, la causa apunta a una trama todavía más oscura. En el expediente aparecen coordinadores del viaje cuestionados por su accionar y hasta un hombre que habría actuado como médico sin serlo realmente. Ese sospechoso, identificado con el apellido Manso, actualmente está en Italia y todavía no pudo ser notificado formalmente por la Justicia rionegrina.
Pero el foco central de la condena quedó puesto en la médica que atendió a Thomás el 24 de octubre en una unidad sanitaria de Valentín Alsina. Para la Fiscalía, pese a que la familia describió un cuadro alarmante -fiebre persistente, problemas respiratorios y signos compatibles con una infección severa- la profesional omitió realizar estudios básicos y no hizo una evaluación física adecuada.
Esa escena fue determinante en la causa. Los peritos del Cuerpo Médico Forense concluyeron que el adolescente atravesaba un cuadro infeccioso grave provocado por Streptococcus Pyogenes y que una intervención temprana con antibióticos podría haber evitado el desenlace fatal. Horas después de aquella consulta, Thomás llegó desplomado a la Clínica Santa Bárbara con shock séptico y falla multiorgánica. Murió esa misma noche.
Durante la audiencia, la médica aceptó su responsabilidad penal y acordó un juicio abreviado con la Fiscalía, la querella y la Defensa. El juez homologó el acuerdo y sostuvo que existieron "múltiples infracciones al deber de cuidado", una frase demoledora dentro del expediente porque valida la hipótesis que la madre del adolescente viene denunciando desde hace más de tres años.
Sin embargo, el dato que más impacto generó fue la sanción profesional. La mujer quedó inhabilitada por diez años para ejercer medicina clínica y hacer guardias, aunque podrá continuar trabajando como psiquiatra. Además, deberá cumplir reglas de conducta durante tres años, fijar domicilio y presentarse periódicamente ante organismos de control.
Mientras tanto, la investigación sigue abierta para el resto de los implicados. La audiencia de control de acusación contra el supuesto falso médico y uno de los coordinadores fue suspendida tras la condena de la psiquiatra. La fiscalía todavía intenta reconstruir minuto a minuto qué pasó durante aquellos días en Bariloche y cómo un viaje de egresados terminó convirtiéndose en el peor infierno para una familia que todavía reclama justicia completa por Thomás Octavo.