Una escena de locura y desesperación sacudió al Hospital Pedro Moguillansky de Cipolletti, cuando una pareja reaccionó con violencia ante una intervención judicial que impedía retirar a su bebé recién nacido y terminó prendiendo fuego un colchón dentro de una habitación del área de maternidad. El humo invadió el sector, hubo corridas, evacuaciones de urgencia y bebés recién nacidos tuvieron que ser resguardados en medio de una situación límite.
Todo comenzó cerca del mediodía, cuando la mujer, oriunda de Allen y mamá de un bebé nacido el pasado 20 de mayo, recibió el alta médica. Sin embargo, una resolución judicial había dispuesto que el recién nacido no podía abandonar el hospital junto a sus padres y debía quedar bajo resguardo de SENAF y del personal sanitario. La noticia cayó como una bomba.
Ellos se ponen violentos, le pegan al personal de SENAF y después se van hacia la habitación donde estaba el bebé
Según reconstruyeron trabajadores del hospital, apenas les comunicaron la medida judicial, la pareja explotó. Primero comenzaron los gritos y los insultos contra el personal de SENAF. Después llegaron las agresiones físicas y el clima se volvió completamente incontrolable. "Ellos se ponen violentos, le pegan al personal de SENAF y después se van hacia la habitación donde estaba el bebé", relató Andrea Rubilar, responsable del área de enfermería y ginecología.
Pero la furia no terminó ahí. En medio del caos, la pareja aprovechó un momento en el que quedó sola dentro de la habitación y tomó una decisión extrema: prendieron fuego un colchón dentro del cuarto donde había estado internado el recién nacido. Luego escaparon del lugar y dejaron la puerta cerrada mientras las llamas empezaban a crecer y el humo negro avanzaba por el sector.
La situación se volvió dramática en pocos segundos. Enfermeros y médicos corrieron desesperados cuando advirtieron que la habitación estaba incendiándose. "Cuando vamos a abrir la habitación, estaba prendida fuego. Esto demandó una llama impresionante y un humo terrible", recordó Rubilar. El incendio generó escenas de pánico dentro del área de maternidad, donde había madres recientes y bebés recién nacidos internados.
Mientras el humo invadía los pasillos, comenzó una evacuación urgente para sacar a las mamás y a los bebés del lugar. Algunos familiares colaboraron en medio de la desesperación y un padre salió corriendo a buscar un matafuegos para intentar ayudar. Uno de los bebés tenía apenas minutos de vida cuando comenzó el incendio.
Además, testigos aseguraron que el hombre ya había anticipado lo que iba a pasar. "Voy a prender fuego el hospital", había dicho minutos antes del ataque incendiario. Esa amenaza ahora forma parte de la investigación judicial que intenta reconstruir cómo se desencadenó el violento episodio.
Bomberos, personal policial y de Defensa Civil trabajaron de urgencia para controlar el fuego y evacuar el humo acumulado en el sector. A pesar del caos y del terror vivido dentro del hospital, no se registraron personas heridas y todos los bebés fueron puestos a salvo.
La mujer fue detenida por la Policía en las inmediaciones del hospital y quedó apuntada como una de las responsables del incendio. Su pareja, en cambio, logró escapar en medio de la confusión y era buscada intensamente. Mientras tanto, puertas adentro del Hospital de Cipolletti todavía seguían conmocionados por una escena que pudo terminar en tragedia.