La situación judicial de Konstantin Rudnev, señalado como líder de la secta rusa que operaba en Bariloche y cuya investigación tuvo repercusión internacional, se complicó de manera significativa. La Cámara Federal de Casación Penal revocó la prisión domiciliaria que cumplía desde fines de abril al considerar que subsisten riesgos procesales que justifican que permanezca bajo prisión preventiva en una unidad penitenciaria. Sin embargo, una reciente intervención quirúrgica obligará a realizar estudios médicos antes de definir un eventual traslado.
La decisión fue adoptada por unanimidad por los jueces Guillermo Yacobucci, Mariano Borinsky y Carlos Mahiques, quienes hicieron lugar a un planteo presentado por el Ministerio Público Fiscal. De esta manera, dejaron sin efecto la resolución que había beneficiado al ciudadano ruso con el arresto domiciliario mientras avanzaba la investigación.
Pero el fallo no se limitó únicamente a revertir la medida. Los magistrados realizaron fuertes observaciones sobre los argumentos utilizados para otorgar el beneficio y entendieron que no se analizaron adecuadamente aspectos centrales vinculados con la gravedad de la causa y los riesgos que aún persisten para el proceso judicial.
Según surge de la resolución, Casación consideró que continúan existiendo elementos suficientes para mantener la prisión preventiva y garantizar que la investigación avance sin interferencias. Además, los jueces cuestionaron algunos de los informes que sirvieron como respaldo para conceder la domiciliaria, entre ellos un estudio socioambiental que, a criterio del tribunal, ya no reflejaría la situación actual del acusado.
Asimismo, expresaron reparos sobre la efectividad del monitoreo electrónico y también sobre las personas que habían sido propuestas para supervisar el cumplimiento de la medida. Para los magistrados, esos factores no fueron valorados con la profundidad necesaria antes de otorgar el beneficio.
La figura de Rudnev se convirtió en una de las más resonantes de la investigación que sacudió a Bariloche y trascendió las fronteras argentinas. El ciudadano ruso es señalado por los investigadores como el líder de una organización que habría operado bajo características sectarias y que actualmente es objeto de una compleja pesquisa judicial. La causa despertó interés internacional debido a las acusaciones que involucran maniobras de captación, sometimiento y control de personas.
Sin embargo, pese al contundente revés judicial, Rudnev no regresará de inmediato a una cárcel común. Durante la tramitación del recurso, su defensa informó que fue sometido recientemente a una cirugía de urgencia por una hernia inguinal y que continúa atravesando el período de recuperación postoperatoria.
Por ese motivo, la Cámara ordenó la intervención del Cuerpo Médico Forense para realizar una evaluación integral de su estado de salud. El examen deberá determinar si el Servicio Penitenciario Federal cuenta con las condiciones necesarias para brindarle la atención médica que requiere.
Mientras tanto, el expediente volverá al juzgado de origen, donde se analizarán las conclusiones médicas antes de resolver los próximos pasos. Hasta que no exista una certificación que garantice la atención sanitaria adecuada, el acusado continuará bajo el régimen actual.
En paralelo, la defensa de Rudnev ya anticipó que buscará revertir la decisión. El abogado Martín Sarubbi confirmó que presentará un recurso ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación y cuestionó duramente el fallo de Casación. Según sostiene, el estado de salud de su defendido hace indispensable que continúe bajo arresto domiciliario.