La Policía Federal desarticuló un kiosco de venta de drogas en Cipolletti tras un allanamiento en el barrio Anai Mapu, donde secuestraron más de 460 gramos de cocaína, dinero en efectivo que supera el millón de pesos y elementos clave para el fraccionamiento, se abrió una causa federal por infracción a la Ley 23.737.
El allanamiento se ordenó tras semanas de investigación silenciosa que comenzó en febrero y que permitieron a los investigadores seguir de cerca los movimientos en una vivienda que, según las tareas de inteligencia, funcionaba como una boca de expendio activa en la zona. Así, con el dato firme, los agentes avanzaron y ejecutaron el allanamiento que terminó por confirmar todas las sospechas.
Durante el procedimiento, los efectivos de la División Unidad Operativa de Investigaciones Especiales Neuquén, con asiento en Allen, se toparon con un escenario típico del narcomenudeo: dosis ya fraccionadas listas para la venta y trozos compactos de cocaína, lo que evidencia que en ese lugar no solo se comercializaba, sino que también se preparaba la droga para su distribución. A esto se sumó el secuestro de una balanza de precisión, pieza clave en este tipo de maniobras ilegales.
Pero eso no fue todo. Además de la droga, los uniformados incautaron una suma de dinero en efectivo que supera el millón de pesos, presuntamente producto de la actividad ilícita. También se llevó un teléfono celular que ahora será peritado, ya que podría abrir nuevas líneas de investigación y revelar posibles conexiones con otros puntos de venta o proveedores.
En el lugar fue identificado un hombre mayor de edad, quien quedó supeditado a la causa. Este dato no es menor: si bien no hubo detención, la Justicia Federal ya tiene en la mira al sospechoso, que deberá responder por la presunta comercialización de estupefacientes.
De acuerdo con los cálculos de los investigadores, tamaña cantidad de cocaína tiene un valor en el mercado, cercano a los 15 millones de pesos.