¿Quiere recibir notificaciones de alertas?

Martes 21 de Abril, Neuquén, Argentina
Logo Am2022
PUBLICIDAD

Golpiza, amenazas y tensión política: la Justicia mandó a juicio a uno de los "Gauchos de Lewis"

La Justicia de Bariloche rechazó la probation y envió a juicio a un integrante de la “patota gaucha” de Lago Escondido, acusado de golpear y amenazar a un vecino en El Foyel, en un caso que fue considerado con trasfondo ideológico y no como una simple pelea.

Martes, 21 de abril de 2026 a las 18:10
PUBLICIDAD

La Justicia de Río negro cerró la puerta a una salida alternativa y decidió que Víctor Hugo Araneda, señalado como integrante del polémico grupo “Los Gaucho de Lewis", enfrente un juicio oral por lesiones y amenazas tras una violenta agresión denunciada por un vecino de El Foyel, en un caso que ya no será tratado como un simple conflicto entre particulares.

El fallo marca un punto de inflexión en una causa que llevaba más de dos años de trámite. En efecto, el juez interviniente rechazó el pedido de suspensión de juicio a prueba que había solicitado la defensa del imputado. Se trata de un beneficio que suele aplicarse en delitos menores, pero que en este caso no prosperó por la firme oposición de la querella y por la interpretación del magistrado sobre la gravedad del episodio.

En ese sentido, la resolución judicial no dejó lugar a dudas. “No fueron dos personas que discutieron en la calle. Tiene que ver con una cuestión ideológica, no es algo circunstancial”, sostuvo el juez, en una frase que eleva el tono del caso y lo coloca en un terreno mucho más delicado: el de la violencia con trasfondo político.

Pero además, el expediente ya había sido elevado a juicio por una jueza de Garantías, quien dio por acreditados los cargos de lesiones leves y amenazas. De esta manera, el proceso avanzará hacia un debate oral y público en Bariloche, donde Araneda será juzgado por un tribunal unipersonal.

El hecho que desató todo ocurrió en febrero de 2024, en un local gastronómico ubicado sobre la Ruta Nacional 40, cerca del camino a Tacuifí, una zona cargada de tensiones históricas. Allí, según la acusación, el imputado se presentó de manera insistente, exigió que le abrieran la puerta y, una vez frente a la víctima, desató la violencia.

De hecho, el propio denunciante, Raúl "Yuyo" Brigues, relató con crudeza el momento del ataque. "Inmediatamente se acercó, se me pegó al cuerpo y ahí me dio una trompada que me volteó", declaró, en un testimonio que grafica la brutalidad del episodio.

Ahora bien, desde la querella no dudan en ir más allá de la agresión física. Según el abogado de la víctima, Martín Palumbo, el hecho no puede leerse como una pelea aislada. "Este no es un hecho de violencia individual como si se cruzan dos personas en la calle y se pelean", remarcó. Y fue más contundente aún al vincular el ataque con la actividad política del denunciante: "La caracterización que hacemos es que lo hace en función de la participación política que tiene nuestro cliente".

En consecuencia, el rechazo de la probation también fue celebrado por la querella. Para el letrado, ese tipo de salidas alternativas no cumple con el objetivo en este caso. "El instituto de la suspensión de juicio a prueba tiene como finalidad pacificar y nosotros entendemos que no", afirmó, dejando en claro que la intención es llevar el conflicto hasta las últimas consecuencias.

Mientras tanto, la defensa aún tiene una carta por jugar. Podría impugnar la decisión del juez, lo que abriría una instancia de revisión ante otro magistrado. Sin embargo, ese eventual movimiento no frena el rumbo de la causa, que ya está encaminada hacia el juicio oral.

Por lo pronto, la querella se mantiene firme. "Nosotros queremos que sea el debate, queremos discutir la responsabilidad penal", insistió Palumbo. El objetivo es claro: llegar a una audiencia pública donde se expongan todas las pruebas y testimonios sobre un hecho que, lejos de diluirse, suma cada vez más tensión.

¿Quiénes son los "Gauchos de Lewis"?

 

Aunque no tienen banderas identificatorias, se denomianan los "gauchos de Lewis" a un grupo de jinetes a caballo que defienden los intereses del magnate inglés que cerró el acceso a Lago Escondido, en cercanías de El Bolsón. Son peones rurales, empleados de seguridad privada ontratados y vecinos de campos cercanos afines al polémico Lewis. Actúan como un grupo de choque o paraestatal para proteger la propiedad de Hidden Lake (Lago Escondido), bloqueando el acceso público al lago y confrontando a manifestantes que reclaman todos los años el libre tránsito por el camino de Tacuifí.

 

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD