El reconocido experiodista, Hugo Jara, comenzó a ser juzgado por una acusación de abuso sexual con acceso carnal contra un menor de edad, en un proceso que se desarrolla a puertas cerradas para proteger a la víctima. El debate tendrá cuatro jornadas y contará con la declaración de 29 testigos, mientras la Fiscalía, la defensa y la Defensoría de Menores expondrán sus posiciones ante el tribunal integrado por Guillermo Baquero Lazcano, Julio Sueldo y Marcelo Gómez. El caso salió a la luz después de un escándalo en la emisora radial del Estado de Río Negro, cuando el padre del menor ingresó al edificio dispuesto a hacer justicia por mano propia.
El caso tiene además una particularidad que lo convirtió desde el comienzo en un expediente de fuerte repercusión pública: Jara no era un desconocido. Durante años fue una de las voces y figuras reconocibles de la tradicional de Cipolletti que integra el conglomerado de medios públicos de Río Negro. Por eso, cuando se conoció el caso, que publicó en exclusiva Mejor Informado el 11 de mayo de 2023, el impacto excedió rápidamente el ámbito judicial y sacudió a la propia estructura de medios del Estado provincial.
Aquella historia había comenzado con un episodio ocurrido dentro de la radio. El padre del menor, de cercana relación con el periodísta, ingresó a las instalaciones de la radio y protagonizó un violento incidente que obligó a requerir presencia policial. En ese momento, la información sobre la denuncia todavía era limitada y el caso recién comenzaba a tomar estado público. Meses después, la investigación judicial avanzó hasta convertir aquella denuncia en una acusación formal.
Así, en febrero de 2024, la Justicia formuló cargos contra Jara. La investigación incorporó, entre otros elementos, la declaración del menor mediante Cámara Gesell. La acusación fiscal sostuvo que los hechos denunciados se extendieron durante distintos períodos y que existía un vínculo familiar entre el acusado y la víctima.
Sin embargo, la causa no terminó allí. Jara permaneció en libertad mientras avanzaba el proceso y la investigación continuó hasta llegar, al control de acusación, en noviembre del año pasado. En esa instancia quedó encaminado el juicio oral y también tomó mayor dimensión uno de los principales argumentos de la defensa: sostener que el periodista se encontraba fuera de Cipolletti realizando coberturas periodísticas durante algunos de los momentos señalados en la acusación.
Precisamente, esa hipótesis defensiva vuelve a aparecer ahora en el debate. La defensa solicitó una pericia sobre el teléfono de Jara con la intención de establecer su ubicación y aportar elementos que permitan sostener que no se encontraba en la ciudad cuando, según la acusación, habrían ocurrido determinados hechos. A eso se suma otro capítulo de la investigación que generó tensión: los pedidos de la Justicia a la radio para obtener información sobre los horarios y la rutina laboral del periodista.
Según surge del expediente relatado en las publicaciones anteriores, esos informes no habrían sido entregados inicialmente y la Justicia debió realizar varias intimaciones a la dirección de Radio Televisión Río Negro (RTRN) para obtenerlos. Incluso debieron intimarlos para que cumplan con los informes solicitados. El dato adquiere relevancia justamente porque los registros laborales podían servir para reconstruir los movimientos de Jara y contrastarlos con la hipótesis planteada por la defensa.
Mientras tanto, el caso también tuvo consecuencias dentro de la empresa estatal Radio y Televisión Río Negro. Poco después de que la denuncia tomara estado público, Jara fue desvinculado de la emisora. En aquel momento, el presidente de RTRN, Fabián Galli, había señalado públicamente que la relación laboral estaba terminada, aunque remarcó que la Justicia sería la encargada de determinar si el acusado era culpable o no.
Tres años de espera judicial
Ahora, más de tres años después de aquel episodio que provocó un escándalo dentro del medio, el caso entró finalmente en la instancia central del proceso penal: el juicio oral. Serán cuatro jornadas en las que deberán exponerse y discutirse las pruebas reunidas durante la investigación y declararán 29 testigos.
La Fiscalía estará representada por el fiscal jefe Santiago Márquez Gauna y la fiscal del caso Rocío Guiñazú. Por su parte, Jara será defendido por el abogado particular Leonel Herrera Montovio, mientras que también intervendrá la defensora de Menores Alicia Merino.
El debate se realizará a puertas cerradas por tratarse de una causa que involucra a una persona menor de edad. Esa decisión impide conocer públicamente los detalles de las declaraciones y de buena parte de la prueba que será incorporada durante las audiencias, precisamente para preservar la identidad y la intimidad de la presunta víctima.
El expediente llega así a una etapa decisiva después de un recorrido que comenzó con una denuncia que explotó dentro de la radio estatal, continuó con una investigación reservada, una formulación de cargos, el control de acusación y los planteos de la defensa, hasta desembocar finalmente en el juicio.
Y aunque el caso vuelve a poner bajo la lupa a uno de los periodistas que durante años tuvo presencia en la radio, el resultado todavía no está escrito: Jara enfrenta un juicio por una acusación y serán los jueces quienes deberán determinar, a partir de la prueba producida durante el debate, si corresponde o no atribuirle responsabilidad penal.