Un camión con semirremolque cargado con peras volcó este martes por la tarde sobre la Ruta Nacional 22, a la altura del kilómetro 1046, frente a Chimpay. El conductor, un hombre de 75 años, salió ileso de un episodio que pudo haber terminado en tragedia.
El hecho se registró alrededor de las 16:30, cuando el transportista decidió orillarse sobre la banquina con la intención de realizar una compra. Sin embargo, en ese movimiento cotidiano se produjo el imprevisto: no advirtió la presencia de una alcantarilla y el terreno cedió de golpe.
A partir de ese momento, todo ocurrió en segundos. El peso del camión, sumado a la carga de fruta, terminó desestabilizando la estructura y provocó el vuelco lateral del vehículo, que quedó recostado a un costado de la ruta.
A pesar de la violencia de la escena, el impacto no tuvo consecuencias graves. Personal de salud llegó rápidamente al lugar y, tras revisar al conductor, descartó lesiones de consideración. El dato no es menor: por la edad del hombre y el tipo de siniestro, el desenlace pudo haber sido muy distinto.
En paralelo, efectivos policiales y personal de seguridad vial trabajaron en el lugar para ordenar la circulación. Si bien el camión no quedó sobre la calzada, se dispuso que los vehículos transiten a velocidad mínima para evitar riesgos mientras se desarrollaban las tareas.
Mientras tanto, la escena siguió con movimiento. El conductor permaneció en el lugar a la espera de otro camión que debía llegar desde Villa Regina para realizar el transbordo de la carga, una tarea clave para evitar pérdidas mayores.